Profesor de universidad en Cuba condenado a 10 años por expresar su descontento
lunes, 16 de febrero de 2026
En pocas palabras
Un profesor universitario en Sancti Spíritus, Cuba, fue condenado a 10 años de prisión por escribir consignas contra el régimen. Su caso resalta la dura represión a la libertad de expresión en la isla.
Mas detalles
Qué pasó
Un profesor de universidad, Ariel Manuel Martín Barroso, recibió una condena dura. Lo sentenciaron a diez años de prisión por expresar su descontento con el gobierno de la isla.
Su “delito” fue usar un plumón negro para pintar consignas en muros y paredes. Fue un acto silencioso, pero fuerte, que el sistema cubano no perdonó.
Dónde y cuándo
La historia de esta condena se teje en Sancti Spíritus, una ciudad vibrante en el corazón de Cuba. El profesor Martín Barroso, con 42 años, enseñaba contabilidad, informática e ingeniería industrial en la Universidad “José Martí”.
Los hechos que lo llevaron a juicio ocurrieron en 2025, esparciendo sus mensajes por la ciudad y hasta en los pasillos de su propia universidad. El lunes 16 de febrero de 2026, la sentencia se hizo oficial, marcando un día sombrío para la libertad de expresión.
Por qué es importante
Esta condena es un espejo, mostrando la realidad de la libertad de expresión en Cuba. No es un caso aislado, sino un claro mensaje: alzar la voz tiene un precio muy alto en la isla.
Para académicos, activistas y ciudadanos, significa que una opinión crítica puede terminar en prisión. El gobierno usa el sistema legal para silenciar, buscando que nadie se atreva a pensar diferente o a expresarlo.
Qué dicen las partes
La activista Ileana Curra Lusson fue quien destapó esta noticia, compartiendo los detalles en su perfil de Facebook. En el juicio, dos oficiales de la Seguridad del Estado, Arianna Rojas y Dania Iris Rodríguez Rodríguez, subieron al estrado como testigos clave.
Su presencia subraya cómo la maquinaria del estado interviene directamente para controlar las voces disidentes. Organizaciones de derechos humanos, por su parte, alzan la voz sobre las condiciones terribles en la prisión Nieves Morejón, donde el profesor está recluido, denunciando maltratos y falta de salubridad.
Qué viene ahora
El caso de Martín Barroso no terminará con esta sentencia. Ahora, su historia se une a muchas otras que llaman la atención del mundo, poniendo el foco en los derechos fundamentales.
Los ojos de la comunidad internacional observarán de cerca cómo se manejan los derechos humanos en la isla. Es un recordatorio constante de que la lucha por la libertad de expresión sigue viva, y que cada acto de disidencia, por pequeño que sea, tiene un eco y posibles consecuencias.
Comentarios