Represión en Canaleta: El Silencio Oficial y la Dispersión Tras el Motín Carcelario en Cuba

miércoles, 25 de febrero de 2026

En pocas palabras

Un motín en la prisión de Canaleta, Cuba, por hambre y abusos, fue reprimido violentamente. Reclusos fueron trasladados y el gobierno niega muertos, mientras activistas denuncian la tragedia.

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Qué pasó

En la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila, hubo un estallido. No fue una simple “alteración del orden”, como quiso decir el Ministerio del Interior. Hombres, desesperados por el hambre y las condiciones terribles, se levantaron. La respuesta fue una violencia que ahora intentan ocultar con traslados y silencio.

Dónde y cuándo

Todo ocurrió el 19 de febrero, tras esos muros grises de Canaleta, en Cuba. Allí, un joven reclamó por la comida. Dicen que lo agredieron sin piedad y lo encontraron muerto en su celda. Luego, llegaron las fuerzas antimotines, las balas de goma y el gas. Después, al menos 42 reclusos fueron llevados a Kilo 8, en Camagüey. Muchos, según los que saben, llegaron con golpes y heridas, casi sin aliento para contar el dolor.

Por qué es importante

Esta historia de Canaleta es un espejo. Muestra la angustia que se vive en las cárceles cubanas, donde la comida escasea y la dignidad se pisotea. Es importante porque revela cómo el sistema reprime y luego intenta borrar la huella, negando lo evidente. Es un recordatorio doloroso para las familias y un grito para quienes buscan la verdad.

Qué dicen las partes

El gobierno, a través del Ministerio del Interior, dijo que solo fue una “alteración del orden”. Aseguró que los reclusos eran “delincuentes” y que todo se “restableció con racionalidad”. Pero las voces de afuera, de organizaciones como Prisoners Defenders, cuentan otra cosa. Hablan de muertes, de heridos graves y de una represión brutal. Los nombres de los afectados, como Luis Fariña y Orlando Almenares, empiezan a salir, a pesar del esfuerzo por el secreto.

Qué viene ahora

Ahora, el patrón se repite: dispersar a los presos, aislarlos de sus familias, castigar doblemente. El gobierno seguirá hablando de “legalidad socialista” mientras el miedo reina tras las rejas. Canaleta, por su parte, queda como un símbolo. Un lugar que nos recuerda que la crisis del país también golpea fuerte en las prisiones, y que la verdad, tarde o temprano, debe salir a la luz.

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