Rubio Presiona a La Habana por la Sombra Cubana en Venezuela
sábado, 21 de febrero de 2026
En pocas palabras
El Secretario de Estado Marco Rubio insiste en que Cuba fue clave para sostener al gobierno de Maduro en Venezuela, aumentando la presión sobre La Habana.
Mas detalles
Qué pasó
Desde los salones de Washington, una voz conocida se alza para señalar a La Habana. Marco Rubio, el Secretario de Estado de Estados Unidos, ha vuelto a poner el foco en la relación entre Cuba y Venezuela. Su mensaje es claro y contundente: la sombra cubana, dice, fue fundamental para que el gobierno de Nicolás Maduro se mantuviera en el poder.
Rubio afirma que la estructura de seguridad e inteligencia venezolana, esa que sostiene el día a día del poder, estaba fuertemente ligada a asesores y agentes venidos de la Isla.
Dónde y cuándo
Esta escalada de declaraciones se escucha desde Washington, en medio de nuevas tensiones diplomáticas y movimientos estratégicos que dibujan el mapa regional. El senador por Florida y ahora Secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha mantenido esta postura por años, y la refuerza ahora, en febrero de 2026. Es una insistencia que resuena, especialmente en Miami, su ciudad natal, cuna de muchas historias de exilio.
Por qué es importante
Esta acusación no es un detalle menor. Para muchos, cambia la forma de entender la crisis venezolana, no solo como un problema interno, sino como el resultado de una influencia externa decisiva. Lo que Rubio describe es una dependencia estructural, un engranaje que, según él, permitió al chavismo resistir años de tormentas políticas y protestas.
Importa para entender el ajedrez político del hemisferio, para quienes viven la crisis migratoria venezolana y para el pulso entre Washington y los gobiernos de Cuba y Venezuela.
Qué dicen las partes
Marco Rubio, desde su posición, ve en esta influencia cubana un factor determinante en la supervivencia de Maduro. Para él, esa relación, nacida de acuerdos energéticos y de asistencia a principios de siglo, convirtió a Venezuela en una pieza de dominó que La Habana empujaba.
Por su parte, el Gobierno cubano rechaza de plano estas acusaciones. Las califica de injerencistas y parte de una estrategia de presión estadounidense. Cuba defiende que su cooperación con Venezuela ha sido legítima, basada en acuerdos bilaterales soberanos entre naciones que ejercen su independencia.
Qué viene ahora
Lo que se vislumbra es una continuación de esta presión desde Washington. La voz de Rubio es parte de una política más amplia que busca incrementar la carga diplomática y económica sobre ambos gobiernos. La escena regional sigue abierta, con Estados Unidos señalando a La Habana como el arquitecto detrás de la estabilidad de Caracas.
Habrá que ver si esta estrategia logra cambiar el rumbo de la región o si solo intensifica un juego de ajedrez que lleva años en marcha.
Comentarios