Tensión Cultural en Camagüey: Ausencias y Denuncias de Acoso Marcan Asamblea

sábado, 21 de febrero de 2026

En pocas palabras

La Asamblea de Cultura en Camagüey, marcada por ausencias oficiales y críticas de artistas, reveló tensiones. Resuenan denuncias de acoso y abuso de poder.

Mas detalles

Qué pasó

La Asamblea Anual de Cultura en Camagüey se llenó de un aire tenso. Los artistas y trabajadores del sector llegaron con el malestar a flor de piel, y esto se notó en cada intervención.

Las principales autoridades de la provincia no aparecieron. Esto reforzó la sensación de desinterés institucional hacia los problemas que se debatían.

Lo más llamativo fue que se premió a Reynaldo Echemendía, a pesar de las graves denuncias públicas por acoso que lo persiguen hace meses, un gesto que generó un profundo malestar.

También, el director provincial de Cultura, Kenny Ortigas Guerrero, enfrenta acusaciones de abuso de poder y de proteger a figuras cuestionadas, incluso con señalamientos directos de acoso contra estudiantes.

Dónde y cuándo

Fue el 19 de febrero de 2026. La cita era en el Centro de Convenciones Santa Cecilia de Camagüey, un lugar que esta vez no pudo contener la tensión que flotaba en el ambiente.

En el estrado faltaban el gobernador Jorge Sutil Sarabia y el primer secretario del Partido, Walter Simón Noris. Sus sillas vacías hablaban más que mil discursos, un símbolo de la desconexión.

Entre la gente, se mezclaban artistas de la danza, la música y las letras. Había un murmullo constante, un peso en el ambiente que no dejaba indiferente a nadie, una atmósfera cargada de quejas y expectativas.

Por qué es importante

Esto no es solo una reunión protocolaria. Es un termómetro que mide la salud del sector cultural camagüeyano. La tensión revela una herida profunda que necesita ser atendida.

Muestra la grieta entre quienes crean y las instituciones que supuestamente los apoyan. También pone de manifiesto una preocupante falta de transparencia y rendición de cuentas en la gestión.

Las denuncias de acoso, ahora más visibles, abren la puerta a preguntas incómodas sobre la ética y el ejercicio del poder. Este evento podría marcar un antes y un después para la confianza en la gestión cultural de la provincia.

Qué dicen las partes

Desde la asamblea, los artistas levantaron la voz. Criticaron abiertamente la gestión cultural, señalaron problemas éticos y temieron que lo más sensible del debate no llegara al público, sino que fuera "filtrado" internamente.

Las voces de las víctimas son claras. Exalumnas han contado cómo Ortigas les escribía mensajes con insinuaciones, incluso preguntando por el color de su ropa interior, lo que evidencia un patrón de conducta inapropiada.

La postura oficial, por otro lado, se tradujo en un silencio elocuente, o en la ausencia misma de las autoridades principales. El reconocimiento a Echemendía, en medio de las denuncias, se sintió como una protección institucional que muchos no comprenden ni aceptan.

Qué viene ahora

El telón no ha caído del todo. La comunidad artística seguirá atenta, esperando que este malestar no se disuelva en el aire y que sus quejas sean finalmente escuchadas.

Se espera alguna reacción oficial, alguna investigación que arroje luz sobre estas denuncias. La presión por la transparencia y por mecanismos efectivos de rendición de cuentas seguirá creciendo.

Quizás este sea el inicio de una conversación necesaria sobre la responsabilidad y el respeto en el mundo de la cultura. O, por el contrario, el silencio podría ensanchar aún más la distancia entre los creadores y sus instituciones.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...