Tragedia en El Cobre: Vendedor Asesinado por Disputa de Dinero

martes, 3 de febrero de 2026

En pocas palabras

Eduardo "Kañín" Ortiz fue brutalmente asesinado en El Cobre por una disputa de dinero. El crimen ha conmocionado a la comunidad y expone la creciente violencia en Cuba.

Mas detalles

Qué pasó

Eduardo "Kañín" Ortiz, un vendedor de El Cobre, encontró la muerte un domingo de febrero. Una disputa por mil pesos cubanos, dinero destinado a ser repartido, desató la tragedia.

Mito Torres Moya, ajeno a la distribución, exigió su parte. La negativa de Kañín reavivó viejas tensiones entre ellos, haciendo que el ambiente se tensara al máximo.

Mito se retiró solo para regresar, armado con un objeto punzante y acompañado por su hijo, Gardi. Entre ambos, atacaron a Kañín, infligiéndole puñaladas y golpes fatales.

Dónde y cuándo

La escena se desarrolló en El Cobre, un pintoresco poblado santiaguero, el primero de febrero de 2026. Sucedió a plena luz del día, cerca del Santuario de la Virgen de la Caridad, corazón espiritual de la región.

En medio del ir y venir cotidiano, la violencia se apoderó de un rincón de la comunidad. Eduardo, conocido y querido como "Kañín", dejó un vacío irremplazable en las calles que solía recorrer.

Por qué es importante

Este suceso es más que una tragedia local; es un espejo de la creciente violencia que azota comunidades vulnerables en Cuba. Demuestra cómo una disputa menor puede tener un costo incalculable.

También subraya una inquietante falla institucional. La tardía llegada de la policía, horas después del crimen, revela una preocupante debilidad en el tejido de la seguridad ciudadana.

Para los habitantes de El Cobre, la paz ahora lleva el rostro del miedo. La incertidumbre y la inseguridad se apoderan del espíritu de un lugar acostumbrado a la fe y la tranquilidad.

Qué dicen las partes

Omayr Sayut Taquechel, activista cubano y nativo de El Cobre, alzó su voz. Denunció la inacción policial y la brutalidad del ataque, haciendo un llamado a la reflexión y a la calma.

Sayut, con pesar, afirmó que Kañín "no se merecía esta vaina", lamentando que por "mil pesos cubanos hoy se perdió la vida". Sus palabras son el eco del dolor colectivo.

Advirtió, además, sobre el riesgo de posibles represalias. La pena y la ira entre los allegados a la víctima crean un clima tenso y volátil en el pueblo.

Qué viene ahora

El Cobre, conmocionado, busca justicia. Mito Torres Moya se entregó a las autoridades, enfrentando ahora las consecuencias legales de sus actos. Su hijo, Gardi, sin embargo, permanece prófugo.

La comunidad observa atenta cada paso. La efectividad de las autoridades para garantizar la seguridad y restaurar la calma será vital en los días y semanas por venir.

Este crimen dejará una profunda huella. Será un recordatorio constante de la fragilidad de la vida y de la necesidad de resolver conflictos sin recurrir a la violencia, para que El Cobre encuentre su paz de nuevo.

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