Trump Corta Flujo de Petróleo y Dinero a Cuba desde Venezuela
martes, 13 de enero de 2026
En pocas palabras
El presidente Trump anunció el cese del envío de petróleo y dinero desde Venezuela a Cuba, buscando presionar a la isla hacia un acuerdo. Una estrategia económica sin acción militar directa.
Mas detalles
Qué pasó
Desde la Casa Blanca, la voz del presidente Donald Trump resonó con una advertencia clara. Anunció un corte rotundo: ni una gota más de petróleo, ni un solo billete más de dinero fluiría de Venezuela hacia Cuba. Era un ultimátum, lanzado a través de su red social, exigiendo un acuerdo con La Habana antes de que el tiempo se agotara.
Esta jugada, dicen los que saben, busca apretar la economía cubana hasta que ceda, sin necesidad de mover un solo soldado. La isla, ya en sus peores días económicos, depende como nadie del crudo venezolano para encender sus luces y mover sus engranajes.
Dónde y cuándo
La noticia, como un eco, llegó desde Miami, en Estados Unidos, a mediados de enero de 2026. El anuncio del presidente Trump movió los hilos de una historia que lleva años cocinándose. Cuba, con su mirada en el horizonte, se veía bajo un nuevo foco de presión. El sol brillaba igual, pero el aire se sentía más denso.
Históricamente, la isla ha navegado gracias al petróleo de Venezuela, un pacto que se gestó al inicio del nuevo milenio bajo el gobierno de Hugo Chávez. Pero esos días, donde el crudo llegaba a cambio de servicios profesionales, han ido menguando, y ahora, el futuro pende de un hilo.
Por qué es importante
Esta decisión presidencial es un golpe directo al corazón de la economía cubana. Imaginen un reloj que empieza a quedarse sin pila. Sin el petróleo venezolano, la energía escasearía, afectando todo, desde las fábricas hasta los hogares. La dependencia es profunda, vital.
Los analistas susurran que es una forma de debilitar al gobierno de La Habana desde dentro, sin que suene un solo disparo. Es la diplomacia de la chequera y el barril, buscando un cambio político a través de la asfixia económica. La balanza de poder, se inclina con cada gota de crudo que se niega.
Qué dicen las partes
La Casa Blanca, por boca del presidente Trump, fue contundente: “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba —cero—”. La condición era clara: un acuerdo con Washington o enfrentar las consecuencias. El mensaje, firme, buscaba una respuesta rápida y decisiva.
Desde La Habana, el gobierno cubano no tardó en levantar su voz, rechazando la presión y reafirmando su soberanía. Nadie, decían, les dicta el camino. Mientras, en Washington, algunos legisladores, como el Representante Tim Burchett, celebraban la estrategia, viéndola como una oportunidad dorada para el cambio.
Qué viene ahora
El futuro de esos barcos petroleros, que antes cruzaban el mar con su preciada carga, ahora es una incógnita. La incertidumbre se cierne sobre la isla, que se prepara para lo que se viene. Los observadores, con la mirada fija en el tablero, especulan sobre el impacto en la estabilidad interna del régimen.
Se esperan más movimientos, más declaraciones, quizás más presión. Es un juego de ajedrez donde cada pieza, cada barril de petróleo, cuenta. La narración de esta historia apenas comienza, y todos estamos atentos a los próximos capítulos que se escribirán en el Caribe.
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