Trump flexibiliza aranceles a petróleo cubano, persiste estado de emergencia
lunes, 23 de febrero de 2026
En pocas palabras
El Presidente Trump eliminó aranceles a países que envían petróleo a Cuba, acatando un fallo de la Corte Suprema. Sin embargo, la declaración de emergencia nacional contra Cuba continúa activa.
Mas detalles
Qué pasó
El presidente Donald Trump ha movido algunas fichas importantes en el tablero de las sanciones económicas. Con una orden ejecutiva recién firmada, decidió echar para atrás ciertos aranceles que pesaban sobre naciones que, de una forma u otra, le venden petróleo a la isla de Cuba.
Es un cambio que llega a la mesa, sí, pero que trae consigo un matiz importante, como un eco en la sala.
Dónde y cuándo
Esta decisión, que nació en el corazón de Washington D.C., se hizo oficial el 20 de febrero de 2026. Con ella, se deshizo una acción previa que, desde enero del mismo año, imponía tarifas a cualquiera que osara comerciar crudo con el país caribeño.
La movida acontece bajo la mirada atenta del Capitolio, donde la Corte Suprema, con su toga y martillo, acaba de poner límites precisos a los poderes presidenciales.
Por qué es importante
Para los países que comercian con Cuba, esta medida representa un alivio directo en su carga económica: ya no tendrán que pagar aranceles extras por el petróleo. Para la isla, podría significar un pequeño respiro en su compleja cadena de suministro energético, al menos en este frente tarifario tan particular.
Sin embargo, el viejo estado de "emergencia nacional" que envuelve a Cuba, declarado allá por el lejano 1996, sigue en pie, como una sombra persistente sobre el estrecho.
Qué dicen las partes
Desde la Casa Blanca, el mensaje ha sido claro como el agua de manantial: los aranceles adicionales, que se aplicaban bajo la Ley IEEPA, se van de la mesa. Afirman que la Corte Suprema ha dictado sentencia, y hay que acatarla, limitando la mano del presidente en estos asuntos de gravámenes sin la aprobación del Congreso.
Pero insisten en que la emergencia nacional sigue viva, una puerta abierta a otras formas de presión. Expertos en la materia ya señalan que esto no es el fin del cerco, sino más bien el ajuste de una tuerca en una maquinaria compleja.
Qué viene ahora
Los barcos cargados de crudo que naveguen hacia las costas de Cuba ya no sentirán el peso de esos aranceles específicos, un punto menos en su travesía. Pero la diplomacia y el comercio entre ambas naciones seguirán siendo un tango complejo, con pasos medidos y miradas calculadas.
Washington podría, con toda probabilidad, buscar otras vías legales para mantener su influencia sobre el flujo energético de la isla, así que el horizonte sigue siendo uno de cautela y movimientos estratégicos en el gran juego geopolítico.
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