Un Ojo en la Calle: Acoso a la Periodista Camila Acosta en Cuba
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
La periodista Camila Acosta fue vigilada por la Seguridad del Estado en La Habana. Cubanet denuncia acoso y responsabiliza a las autoridades por su seguridad.
Mas detalles
Qué pasó
En La Habana, la periodista Camila Acosta fue objeto de un nuevo seguimiento. Agentes de la Seguridad del Estado la vigilaron cerca de su vivienda. Un coche y al menos tres oficiales participaban en el operativo, un patrón ya conocido contra la prensa independiente.
Cubanet Noticias, el medio para el que trabaja Acosta, denunció el incidente. Responsabilizaron a las autoridades cubanas por la integridad de la reportera, calificándolo como un claro acto de acoso.
Dónde y cuándo
El hecho se dio en las calles de la capital cubana, el martes 3 de febrero de 2026. La vigilancia se estableció en las inmediaciones de la casa de Camila Acosta. Su vida cotidiana se vio, una vez más, bajo la mirada atenta del Estado.
Acosta, reconocida por su labor crítica, es un objetivo constante de estas acciones. Su barrio se convirtió en el escenario de esta silenciosa presión.
Por qué es importante
Este suceso no es un caso aislado. Es un ejemplo de la represión sistemática contra periodistas que trabajan fuera del control estatal. Busca intimidar y silenciar las voces que ofrecen una perspectiva diferente.
Su importancia radica en que atenta contra la libertad de prensa y el derecho a informar. Pone de manifiesto el riesgo personal que enfrentan los comunicadores independientes en Cuba.
Qué dicen las partes
Cubanet Noticias emitió una fuerte advertencia: cualquier daño a Camila Acosta será responsabilidad directa de la "dictadura cubana". También instaron a la comunidad internacional a mantener la atención sobre la situación.
Por su parte, las autoridades cubanas no han emitido ninguna declaración oficial hasta el momento. El silencio es la respuesta habitual ante este tipo de denuncias sobre hostigamiento.
Qué viene ahora
El futuro para Camila Acosta y otros periodistas como ella sigue siendo incierto. Es probable que el acoso y la vigilancia continúen, especialmente en momentos de relevancia pública o al cubrir temas sensibles.
La comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos seguirán de cerca estos acontecimientos. La lucha por el periodismo libre en Cuba persiste, con cada reporte convirtiéndose en un acto de resistencia.
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