Venezuela post-Maduro: Un mes bajo la tutela de Estados Unidos
martes, 3 de febrero de 2026
En pocas palabras
Hace un mes, Nicolás Maduro fue capturado por EE. UU. en Venezuela. El país ahora está bajo influencia estadounidense, con Delcy Rodríguez como presidenta encargada, enfrentando un futuro incierto.
Mas detalles
Qué pasó
Hace exactamente un mes, una operación relámpago de Estados Unidos, bautizada como “Resolución o Determinación Absoluta”, irrumpió en Venezuela. Su objetivo: capturar a Nicolás Maduro, quien hasta ese momento era el presidente del país. La movida lo sacó de un plumazo del Palacio de Miraflores, donde apenas llevaba unos días al iniciar el año 2026.
Junto a él, su esposa Cilia Flores también fue detenida en el mismo golpe estratégico. Se les acusa de liderar un gobierno corrupto y de colaborar con cárteles de narcotráfico, señalamientos que incluyen la introducción de miles de toneladas de cocaína en territorio estadounidense.
Dónde y cuándo
Esta operación clave se desarrolló a principios de enero de 2026. Primero, las fuerzas estadounidenses lo aprehendieron en el propio Palacio de Miraflores, en Caracas, el corazón político de Venezuela. Luego, como en una película, Maduro y Flores fueron trasladados a un buque de asalto de EE. UU. en alta mar.
Desde allí, su destino final fue la ciudad de Nueva York. Actualmente, ambos permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, un lugar conocido por sus condiciones rigurosas, a la espera de un proceso judicial que promete ser largo y complejo.
Por qué es importante
La captura de Maduro marca un antes y un después para Venezuela, reconfigurando por completo su escenario político y económico. Esta acción es parte de la “Operación Lanza del Sur”, una campaña militar de Estados Unidos en el Caribe que, según la Casa Blanca de Donald Trump, busca frenar el narcotráfico en la región. Sin embargo, detrás de esta fachada, muchos ven objetivos mucho más amplios.
Para Washington, la jugada sirve para consolidar su influencia sobre Venezuela y sentar nuevas reglas de juego. La administración estadounidense ha evitado facilitar elecciones inmediatas y ha ignorado a la oposición tradicional, mientras implementa gestos como la amnistía a presos políticos. Esto genera un optimismo moderado entre los venezolanos, pero también deja claro quién lleva las riendas.
Qué dicen las partes
Nicolás Maduro y Cilia Flores se han declarado inocentes de todos los cargos, afirmando ser “prisioneros de guerra”. Sus abogados ya preparan la defensa, cuestionando la legalidad de la captura militar y sugiriendo una posible inmunidad como jefe de Estado.
Mientras tanto, en Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha asumido la presidencia encargada, y parece que su alineamiento con Washington es evidente. A nivel internacional, la operación ha generado controversia. Varios países, incluso aliados de EE. UU., condenaron la intervención ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Expertos en derecho internacional, como Matthew C. Waxman, han recordado que la Carta de la ONU prohíbe el uso de la fuerza de esta manera, a menos que haya autorización o sea en legítima defensa, condiciones que Estados Unidos no ha justificado plenamente.
Qué viene ahora
El futuro de Maduro y Flores se definirá en los tribunales de Nueva York, con la próxima audiencia programada para el 17 de marzo de 2026. Este juicio podría culminar en una sentencia de cadena perpetua, un giro dramático para quienes estuvieron al frente de Venezuela.
En el país, el panorama es de una transición controlada por Estados Unidos. La Casa Blanca ya manipula el mercado petrolero según sus intereses estratégicos, y aunque hay una apertura limitada, la incertidumbre persiste. Venezuela ha entrado en una nueva fase, profundamente marcada por la influencia y las decisiones de Washington, y los ojos del mundo observan con cautela.
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