La Zafra Cubana se Vuelve a Machete en Medio de Escasez de Combustible
lunes, 26 de enero de 2026
En pocas palabras
Cuba enfrenta una escasez de combustible que obliga a la zafra azucarera a regresar al corte manual, afectando la producción vital para la isla.
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Qué pasó
Una nube de incertidumbre cubre los campos de caña en Cuba. La isla se encuentra en medio de una severa escasez de combustible, una situación que, como un viento imprevisto, ha desviado el rumbo de la zafra azucarera. Las máquinas, que antes zumbaban en las plantaciones, ahora guardan silencio. El corte de la caña vuelve a manos de los hombres, en un retorno a tiempos pasados donde el machete marcaba el ritmo.
Esta decisión, nacida de la necesidad, impacta de lleno en la productividad del sector, vital para el pulso económico y social del país.
Dónde y cuándo
La historia de este cambio se escribe en varios rincones de la geografía cubana, pero resuena con fuerza en provincias como Granma, donde el central Enidio Díaz, en Campechuela, es protagonista. Allí, casi el ochenta por ciento de la caña que espera ser procesada se cortará a mano. La zafra, que comenzó sus primeros acordes a fines de diciembre en Camagüey, ahora baila al compás de la mano de obra.
Es un paisaje donde la modernidad cede su paso a la tradición, con la urgencia del momento como telón de fondo.
Por qué es importante
Este giro no es un simple cambio de método; es un espejo que refleja la fragilidad energética de Cuba y su impacto en el día a día. El azúcar no es solo un producto; es un componente esencial de la canasta familiar normada, un dulce necesario en la mesa de muchos hogares.
La zafra, al volcarse al trabajo manual, abre un camino hacia soluciones más orgánicas, pero también resalta la vulnerabilidad ante la falta de recursos. Es una adaptación forzada que subraya la resiliencia, pero también la tensión en la cuerda económica.
Qué dicen las partes
Ante la urgencia, las autoridades del sector azucarero han tendido un puente de esperanza a los cortadores. Han anunciado un pago de 700 pesos por cada tonelada de caña, una cifra que podría significar ingresos mensuales significativos para quienes empuñen el machete con dedicación. La gobernadora de Granma, Yanetsy Terry Gutiérrez, no esconde la complejidad del panorama, pero promete un esfuerzo máximo para la producción.
El diario oficial Granma lo ha pintado como una estrategia “clave”, una respuesta ineludible a la “compleja situación” de recursos. Es una voz de acción frente a la adversidad.
Qué viene ahora
Los ojos están puestos en el central Enidio Díaz, con su meta de producir más de 17.000 toneladas de azúcar crudo. A escala nacional, las proyecciones hablan de 229.500 toneladas de azúcar crudo y otras 15.000 de refinado, cifras que, aunque modestas frente a glorias pasadas, superan la peor campaña del siglo anterior.
Sin embargo, la sombra de la incertidumbre se alarga sobre el suministro de combustible, especialmente desde Venezuela. El futuro de esta zafra, y quizás de las venideras, pende de cómo la isla logre navegar estas aguas turbulentas, buscando siempre un puerto seguro para su dulce cosecha.
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