Béisbol caribeño: Cuba y Nicaragua empatan en un vibrante inicio hacia el Clásico Mundial
viernes, 20 de febrero de 2026
En pocas palabras
Cuba y Nicaragua protagonizan un intenso empate 2-2 en Masaya, marcando el inicio de su serie preparatoria para el Clásico Mundial de Béisbol con un sabor a desafío.
Mas detalles
Qué pasó
La noche del diecinueve de febrero, el béisbol se vistió de gala en Masaya. Cuba y Nicaragua midieron fuerzas en un duelo que terminó con un empate a dos carreras.
Fue el primer asalto de una serie que calienta motores para el Clásico Mundial. El juego, más que un amistoso, tuvo el sabor de un pulso real, dejando a todos con ganas de más.
Dónde y cuándo
La cita fue el 19 de febrero de 2026. El escenario: el Estadio Roberto Clemente, que se llenó de la pasión nicaragüense.
Desde sus gradas, el público veía a las selecciones de Cuba y Nicaragua, dos gigantes del Caribe, dándolo todo en el diamante. El aire vibraba con la expectación, un auténtico carnaval beisbolero bajo las luces.
Por qué es importante
Este partido, y toda la serie, es vital para ambos conjuntos. No es solo un juego, es un taller, una prueba de fuego para afinar detalles rumbo al Clásico Mundial.
Sirve para que técnicos y jugadores evalúen su rendimiento, prueben nuevas jugadas y ajusten sus piezas. Cada lanzamiento y cada batazo cuentan en esta puesta a punto.
Qué dicen las partes
Los cubanos mostraron su ofensiva con Roel Santos al frente, conectando imparables y anotando carreras. Yoelkis Guibert, Alfredo Despaigne y Ariel Martínez también empujaron las anotaciones antillanas.
Nicaragua no se quedó atrás, Omar Mendoza encendió la noche con un cuadrangular que puso a vibrar a la afición. Juan Diego Montes y Cheslor Cuthbert también aportaron con sus bates. Desde el montículo, Erasmo Ramírez abrió por Nicaragua, y el bullpen de ambos equipos demostró su fortaleza, manteniendo el equilibrio hasta el final.
Qué viene ahora
El telón de esta serie apenas se levanta. Después de Masaya, la acción se traslada.
El próximo 22 de febrero se jugará en León, y luego vendrán Rivas y el cierre en la capital, Managua. Cada encuentro es una oportunidad más para que Cuba y Nicaragua pulan sus estrategias. Se trata de afinar la maquinaria antes de que suene el silbato de salida en el gran torneo mundial.
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