El Giro Inesperado: Venezuela Aprueba Ley de Amnistía
viernes, 20 de febrero de 2026
En pocas palabras
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una ley de amnistía que abre la puerta a la liberación de muchos presos políticos, aunque con exclusiones.
Mas detalles
Qué pasó
La Asamblea Nacional de Venezuela, con un movimiento unánime que casi no se ve, dio luz verde a una ley de amnistía general. Imaginen una puerta que se abre con un chirrido lento, prometiendo el aire de la calle a cientos de personas que han estado a la sombra por razones políticas.
Esta iniciativa, que lleva el sello de la presidenta interina Delcy Rodríguez, llegó justo después de un momento sísmico: la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. El ambiente en el país, como un caldero a punto de hervir, estaba cargado de tensión y miradas foráneas. La amnistía, dicen, busca ser un bálsamo en la herida.
Dónde y cuándo
Todo esto sucedió en el corazón legislativo de Venezuela, la Asamblea Nacional, un viernes cualquiera que no lo fue tanto, el 20 de febrero de 2026. Caracas, la ciudad que lo ha visto todo, fue testigo de este paso.
El escenario estuvo dominado por la figura de Delcy Rodríguez, ahora al mando, con la sombra reciente de Nicolás Maduro, cuya ausencia abrió este nuevo capítulo. Las calles, los rumores, la gente atenta a cada palabra que salía de los salones parlamentarios.
Por qué es importante
Esta ley es un faro, o al menos así se vende. Significa que, potencialmente, muchísimas personas procesadas o condenadas por temas políticos durante los largos 27 años de chavismo podrían volver a sus casas. Es un respiro, un cambio de aires para muchos.
Para las familias, para los activistas, para el pulso del país, es una noticia con peso. Sin embargo, no todo es un camino de rosas. La ley trae consigo sus propias sombras, sus exclusiones, que podrían dejar fuera a figuras de peso de la oposición. Así, la esperanza se mezcla con la cautela.
Qué dicen las partes
Antes de que la tinta secara, el gobierno de Rodríguez ya había soltado a algunos. Se habla de 448 personas liberadas, según Foro Penal. Pero la misma ONG recuerda que aún quedan 644 tras las rejas.
Los activistas, que no bajan la guardia, señalan un detalle crucial: muchos salieron con "libertad condicional", no total. Es como si les dieran una porción, no el pastel entero. El oficialismo, dueño de la mayoría, pactó algunos cambios con un pequeño grupo opositor, pero las líneas rojas se mantuvieron claras.
La ley excluye delitos graves, como lesa humanidad, y a quienes impulsaron acciones armadas o injerencias extranjeras. Nombres como María Corina Machado y Leopoldo López, figuras opositoras en el exilio, podrían caer bajo este paraguas de exclusión. Mientras tanto, afuera, los familiares de los presos hacían vigilia, algunos en huelga de hambre, un grito silencioso que buscaba ser escuchado.
Qué viene ahora
El telón se levantó, la ley está aprobada. Pero la verdadera obra apenas comienza con su implementación. Se creará una comisión especial, un ojo que mirará caso por caso, sobre todo los más espinosos.
Para la oposición y los defensores de derechos, el desafío es inmenso: evitar que esta amnistía sea una herramienta selectiva, un anzuelo, en lugar de un paso sincero hacia la reconciliación. Los próximos días, las próximas decisiones, pintarán el verdadero rostro de esta promesa. La ciudad, como un viejo cronista, observará cada movimiento.
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