Béisbol Cubano: Industriales Iguala Semifinal y Artemisa Descuenta con Polémica por Sedes
sábado, 7 de febrero de 2026
En pocas palabras
Industriales empata su semifinal de béisbol ante Matanzas, mientras Artemisa recorta distancia frente a Las Tunas. La polémica por las sedes neutrales crece entre la afición.
Mas detalles
Qué pasó
La postemporada cubana de béisbol tuvo un viernes que quemaba más que el sol de febrero. En un giro que hizo rugir las gradas, Industriales puso su serie semifinal a cuentas iguales contra los Cocodrilos de Matanzas. Por su parte, Artemisa le respiró en la nuca a los Leñadores de Las Tunas, acortando distancias en su propio duelo. Pero, como un telón de fondo, la polémica por los estadios neutrales seguía sonando.
Dónde y cuándo
Fue este viernes, con el calendario marcando el siete de febrero de dos mil veintiséis. El legendario Estadio Latinoamericano, templo de la pelota, fue testigo del choque entre Azules y yumurinos. Al mismo tiempo, en el Estadio 26 de Julio, los Cazadores de Artemisa medían fuerzas con los actuales campeones. El aire olía a emoción, y la brisa traía el murmullo de una afición inquieta.
Por qué es importante
Esta jornada no solo movió el marcador de los partidos. Tocó la fibra, el corazón mismo del fanático. La decisión de seguir con sedes neutrales, lejos de la casa de muchos equipos, es una herida abierta. Cierra la puerta a la fiesta del béisbol local, esa que se vive en cada barrio. Y todo esto, sí, es el reflejo visible de una crisis energética que se cuela hasta el terreno de juego, silenciando el rugido propio de cada estadio.
Qué dicen las partes
Desde el lado oficial, se argumenta que todo es para ahorrar combustible. Es una cuestión de logística, de mover menos a los equipos en tiempos difíciles. Pero la voz de la afición, especialmente en Matanzas y Las Tunas, retumba fuerte en las redes sociales. Hablan de un juego desparejo, de una tradición rota. Es el clamor de quienes sienten que les roban una parte esencial de la experiencia, esa de ver a los suyos en su propio fortín.
Qué viene ahora
El béisbol cubano no detiene su marcha. Las semifinales prometen más chispas, más batazos y, seguramente, más controversia. Cada juego será un nuevo capítulo, un drama que se desdobla. Los ojos del país seguirán pegados a la pantalla, no solo por el resultado final, sino también por el eco de esta decisión. El debate, como una brisa constante, seguirá soplando entre los aficionados.
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