Buque LARS D: Un Gigante del Mar Detenido por la Marejada en Playa Baracoa
domingo, 8 de febrero de 2026
En pocas palabras
Un enorme buque portacontenedores, el LARS D, se detuvo inesperadamente cerca de Playa Baracoa, Artemisa, debido a la fuerte marejada. La nave, con destino a Mariel, buscó refugio para asegurar la tripulación y la carga.
Mas detalles
Qué pasó
Imaginen la escena: la tarde sobre Playa Baracoa, en Artemisa, y de repente, un coloso de acero emerge cerca de la costa. No era un espejismo, sino el buque portacontenedores LARS D, un gigante que se detuvo de forma inesperada.
Los vecinos, con sus teléfonos en mano, no daban crédito. Era como si el mar hubiese decidido acercar un pedazo del comercio global directamente hasta sus orillas, ofreciendo una estampa de asombro y curiosidad.
Dónde y cuándo
Esta insólita pausa ocurrió en Playa Baracoa, provincia de Artemisa, en las últimas horas de un domingo de febrero de 2026. La nave, el LARS D, navegaba con rumbo al estratégico puerto de Mariel, un punto clave para la entrada de mercancías a la isla.
La aparición del buque tan cerca de la línea costera, con su silueta imponente recortándose contra el horizonte, transformó por un instante el paisaje cotidiano de la playa en un escenario casi cinematográfico.
Por qué es importante
Este suceso subraya la fuerza indomable del mar y la habilidad necesaria para navegar en el Caribe, una región donde el tiempo puede cambiar sin previo aviso. La marejada, persistente y amenazante, fue la verdadera protagonista de esta detención.
También pone de relieve la importancia crucial del puerto de Mariel. Confirma su rol como epicentro logístico y comercial para Cuba, un destino al que, a pesar de las adversidades, estas naves deben llegar.
Qué dicen las partes
Desde la prensa oficial, se aclaró la situación sin alarmas. Las autoridades informaron que la embarcación solicitó permiso para anclar temporalmente. Fue una decisión prudente y preventiva ante las difíciles condiciones marítimas.
La acción priorizó la seguridad de todos: desde la tripulación hasta la valiosa carga y la integridad misma del enorme buque. No hubo emergencia, solo la sabiduría de un capitán frente a la furia del océano.
Qué viene ahora
Una vez que las olas bajen su ritmo y el viento se calme, el LARS D retomará su marcha. Continuará su viaje hacia el puerto de Mariel para cumplir con su ruta comercial.
Para los habitantes de Playa Baracoa, quedará la memoria de un día en que el mundo, en su versión más grande y metálica, se detuvo por un instante justo frente a su costa, dejando una imagen que no se borrará fácilmente.
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