Cabaiguán Bajo el Humo: Un Incendio Despierta Alarmas Ambientales
miércoles, 4 de febrero de 2026
En pocas palabras
Un gran incendio consumió la cañada de la refinería en Cabaiguán, Sancti Spíritus, levantando un denso humo negro y causando gran preocupación ambiental entre los vecinos.
Mas detalles
Qué pasó
Una nube de humo oscuro, densa y cargada de misterios, se alzó ayer al mediodía desde Cabaiguán. Un incendio, de esos que atrapan la mirada y erizan la piel, devoró con furia la cañada de la refinería, tejiendo un velo de alarma sobre el municipio. El fuego, caprichoso y voraz, no solo consumía, sino que también pintaba el cielo con una mancha negra que prometía más que cenizas.
Dónde y cuándo
La escena se desarrolló en Cabaiguán, una tarde de febrero de 2026, justo al mediodía, cuando el sol suele estar en lo alto. El corazón del siniestro fue la cañada cercana a la refinería, un lugar que, dicen las voces de los vecinos, ha sido por mucho tiempo un depósito improvisado. Allí, entre residuos de petróleo, viejas gomas de autos y un sinfín de desechos, el fuego encontró su combustible, y el aire se llenó de un olor pesado, casi metálico.
Por qué es importante
Este incendio no es un fuego cualquiera. Es un llamado de atención, una señal encendida en medio de la cotidianidad. La zona, ya conocida por su contaminación, ahora enfrenta un riesgo doble: el humo tóxico que viaja con el viento y la preocupación de las familias que viven cerca. Es la vulnerabilidad de un entorno que convive con la industria, y que ahora se pregunta por su propia salud y la del aire que respira.
Qué dicen las partes
Desde las redes sociales, los testimonios de vecinos como Nesty Pino dibujaban la angustia de la gente. Hablaban de la cañada, de su suciedad acumulada, del temor a lo que respiraban. Mientras tanto, los bomberos, esos héroes de cada día, luchaban contra las llamas, pero los materiales inflamables hacían su trabajo aún más complejo. Hasta ahora, el silencio oficial ha sido lo más ruidoso, dejando a la comunidad sin respuestas claras sobre lo que pasó y qué se hará.
Qué viene ahora
El humo se disipa, pero las preguntas quedan en el aire. Cabaiguán espera, con la mirada puesta en el horizonte, por una palabra oficial que dé cuenta de los daños y los planes para limpiar el desastre. La comunidad, alerta, no solo busca una solución inmediata, sino también promesas de un futuro más seguro, donde la prevención sea la norma y las emergencias no se conviertan en capítulos de un cuento de nunca acabar.
Comentarios