Canadá Advierte a Sus Ciudadanos Sobre Crisis en Cuba
domingo, 8 de febrero de 2026
En pocas palabras
Canadá emite una alerta de viaje a Cuba por la inestable situación energética y de abastecimiento, lo que podría golpear aún más el ya disminuido turismo en la isla.
Mas detalles
Qué pasó
Una noticia con alas de viaje llegó desde el norte, aterrizando en el Caribe. El Gobierno de Canadá ha puesto una nota de aviso para sus viajeros con destino a Cuba. La preocupación crece por la situación en la isla, marcada por la escasez y los vaivenes energéticos.
Se trata de un llamado a extremar precauciones. El anuncio, discreto pero firme, sugiere que la vida cotidiana en Cuba podría tener más sombras que de costumbre para los visitantes.
Dónde y cuándo
La alerta se hizo pública en febrero de 2026. La fuente: el gabinete del primer ministro canadiense, Mark Carney. El foco, por supuesto, es Cuba, esa perla caribeña que ahora parece tener un lustre un tanto opaco.
Imagina el viento en la Habana, pero esta vez trayendo un aviso desde Ottawa. Los principales afectados, al menos en primera instancia, serían los ciudadanos canadienses, tradicionalmente el motor del turismo en la mayor de las Antillas.
Por qué es importante
Este aviso no es un detalle menor. Canadá es el gran amigo del turismo cubano, el que más visitantes envía. Si los canadienses dudan, la economía de la isla sentirá el golpe en el bolsillo.
Las cifras ya hablan: el turismo cubano viene en picada. Esta nueva advertencia podría ser un empujón más hacia abajo en una cuesta ya resbaladiza. Es un efecto dominó que podría cerrar algunas puertas antes abiertas.
Qué dicen las partes
Desde Canadá, la voz es de cautela. La situación en Cuba es “inestable e impredecible”, dicen. Apuntan a la posibilidad de que los vuelos cambien sin aviso y que los apagones duren más de un día. Incluso en los hoteles, advierten, la falta de combustible podría afectar desde la comida hasta el agua caliente.
Los expertos, como Paolo Spadoni, lo llaman una “tormenta perfecta”: crisis económica, energética y de imagen. Mientras tanto, el Ministerio de Turismo de Cuba anuncia que está moviendo fichas. Hablan de compactar hoteles y apretar el cinturón energético. Quieren mantener viva la llama de una industria que es vital para el país.
Qué viene ahora
El horizonte para el turismo cubano se presenta con nubarrones. Es probable que se vean más ajustes y sacrificios en un sector que lucha por no desvanecerse. La caída en la llegada de visitantes podría profundizarse, dejando a la isla con menos divisas.
Tocará observar cómo se gestiona esta “tormenta” y si las medidas anunciadas logran mitigar el impacto. Cuba, como siempre, en el ojo del huracán, intentando sortear sus desafíos con la vista puesta en el mañana.
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