Cuba: Díaz-Canel Impulsa Autonomía Municipal para 'Comer lo de Casa'
jueves, 5 de febrero de 2026
En pocas palabras
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, propone que los municipios produzcan y consuman sus propios alimentos. Una medida nacida de la escasez de combustible y fallas en el transporte.
Mas detalles
Qué pasó
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha anunciado un plan que busca darle más autonomía a los municipios. La idea central es que cada lugar produzca lo que necesita para comer, como si la tierra misma dictara el menú diario. Este cambio surge como una respuesta directa a la persistente escasez de combustible y a las grandes dificultades para mover los alimentos de una provincia a otra.
Es un giro notable en la forma de entender la canasta básica que, por años, dependió de importaciones y decisiones centralizadas desde la capital.
Dónde y cuándo
La noticia llegó este jueves, 5 de febrero de 2026, desde la isla. Desde la tribuna, el mandatario cubano expuso esta nueva visión, una que mira hacia adentro, hacia el terruño. Es en el corazón de Cuba donde esta propuesta, más que una idea, se siente como una urgencia, un camino forzoso ante las realidades del día a día.
Los ojos de la población, acostumbrados a un sistema, ahora se posan sobre sus propias parcelas y mercados locales.
Por qué es importante
Esta medida es importante porque desnuda las profundas grietas del modelo centralizado de Cuba. Durante décadas, la distribución de alimentos se manejó desde arriba, prometiendo equidad, pero a menudo resultando en carencias.
Ahora, al apostar por lo local, se transfiere una carga enorme a los municipios, que históricamente no han tenido la capacidad real para autoabastecerse. Esto podría agudizar las desigualdades, creando zonas de abundancia relativa y otras de mayor necesidad.
Qué dicen las partes
Díaz-Canel presenta esto como una solución pragmática, un paso hacia la descentralización que se adapta a las limitaciones actuales. Dice que, aunque se intentó garantizar siete libras de arroz mensuales a precio subsidiado, la práctica era insuficiente. Desde su perspectiva, es un ajuste necesario.
Sin embargo, muchos ven en esta “autonomía” no una reforma genuina, sino una adaptación forzada por la crisis, una forma de trasladar la responsabilidad sin ofrecer los incentivos o las herramientas para que los municipios puedan realmente prosperar en la producción.
Qué viene ahora
Ahora, la mirada se vuelve hacia los campos y las ciudades, esperando ver si la tierra, por sí sola, puede alimentar a todos. Es probable que se genere una disparidad notable: aquellos municipios con recursos agrícolas y menos población quizá puedan sortear la situación con mayor éxito.
Mientras tanto, las zonas urbanas o con menor capacidad productiva podrían enfrentar desafíos aún mayores. La promesa de “comer lo que se produzca en cada lugar” se pone a prueba, observaremos si es un verdadero nuevo amanecer o simplemente un ajuste de vela en la tormenta que ya azota al pueblo cubano.
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