Pareja de Florida Demanda a Clínica de Fertilidad por Error de Embrión
jueves, 5 de febrero de 2026
En pocas palabras
Una pareja de Florida demanda a una clínica de fertilidad. Descubrieron que el embrión implantado no era genéticamente suyo, lo que llevó al nacimiento de una niña sin vínculo biológico con ellos.
Mas detalles
Qué pasó
Una pareja de Florida, Tiffany Score y Steven Mills, ha presentado una demanda contra una clínica de fertilidad. El motivo es profundo y doloroso: el embrión que les fue implantado durante su tratamiento de fecundación in vitro no era el suyo.
La niña que nació de este proceso no tiene ningún vínculo genético con ellos. Ahora, la pareja busca no solo compensación, sino la verdad: quieren encontrar a los padres biológicos de su hija y, a la vez, localizar sus propios embriones perdidos.
Dónde y cuándo
Todo este laberinto comenzó en Florida. La implantación del embrión, que resultó ser ajeno, se realizó en abril de 2025. Meses después, el 11 de diciembre, la pequeña Shea llegó al mundo.
Fue poco después de su nacimiento cuando la pareja, al notar rasgos físicos distintos, comenzó a sospechar. Las pruebas genéticas confirmaron que no había parentesco biológico. La demanda fue interpuesta contra IVF Life Inc., conocida como el Centro de Fertilidad de Orlando, y su director médico, el doctor Milton McNichol, ante el tribunal del condado de Palm Beach.
Por qué es importante
Este caso golpea de lleno el corazón de la ética y la legalidad en los tratamientos de fertilidad. Sus implicaciones son vastas, tocando no solo a la familia directamente afectada, sino también a la posible familia biológica de la niña, que quizá desconoce su existencia.
Plantea serias preguntas sobre la custodia genética, la identidad y la responsabilidad de las clínicas. Para muchos, este incidente subraya la necesidad de una vigilancia extrema en procesos tan delicados, donde la vida y las familias están en juego.
Qué dicen las partes
Tiffany Score compartió su angustia públicamente el 29 de enero, explicando la situación en redes sociales. Afirmó que ama profundamente a su hija, pero siente una “obligación moral” de encontrar a sus padres genéticos. Su mayor temor es que sus propios embriones estén con otra familia.
La hermana de Tiffany, Alexa Score, lanzó una campaña en GoFundMe para cubrir los elevados gastos médicos y legales. Por su parte, el Centro de Fertilidad de Orlando reconoció el error en un comunicado que luego fue eliminado de su web. En él, aseguraban colaborar en una investigación interna y prometían transparencia, aunque la nota ya no está disponible.
Qué viene ahora
El camino que se abre ahora es doble. Por un lado, la acción legal seguirá su curso, buscando una compensación, pero sobre todo, respuestas: dónde están los embriones de la pareja y quiénes son los padres biológicos de Shea.
La búsqueda pública, iniciada por Tiffany, continuará con la esperanza de unir las piezas de este complejo rompecabezas. Este caso, sin duda, sentará un precedente y mantendrá la atención sobre la seguridad y las prácticas en el mundo de la fertilidad asistida.
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