Eduardo Antonio y Roy García sellan su amor con tinta eterna en Miami

miércoles, 18 de febrero de 2026

En pocas palabras

El Divo de Placetas, Eduardo Antonio, y su esposo Roy García celebraron su tercer aniversario de bodas tatuándose mutuamente sus nombres, un símbolo de amor inquebrantable.

Mas detalles

Qué pasó

En el corazón vibrante de Miami, Eduardo Antonio, conocido por todos como El Divo de Placetas, y su compañero de vida, Roy García, escribieron un nuevo capítulo en su historia. Celebrando su tercer aniversario de matrimonio, la pareja eligió una forma peculiar y duradera de sellar su amor.

Se entregaron a las agujas del tatuador, grabando sus nombres en la piel del otro. Fue un acto íntimo, cargado de emoción y una pizca de esa teatralidad que tanto gusta al Divo.

Dónde y cuándo

La escena se desarrolló en un estudio de tatuajes, un espacio donde la tinta se mezcla con las historias personales. El reloj marcaba el tercer aniversario de bodas de la pareja, un día cualquiera que se volvió especial por este gesto.

Allí, bajo las luces precisas, Eduardo, con su brillo habitual, y Roy, con su quietud, compartieron este momento. Sus muñecas, ahora lienzos, mostraron al mundo un pedazo de su compromiso. Se escuchaban risas y también alguna lágrima de alegría.

Por qué es importante

Este gesto, más allá de la anécdota personal, resuena fuerte entre quienes siguen a la pareja. Simboliza una promesa de amor que desafía el tiempo y la piel.

Para sus seguidores, es una muestra de autenticidad y valentía al compartir su vida. Abre conversaciones sobre la permanencia de los lazos y la libertad de expresar el afecto de formas visibles y sentidas.

Qué dicen las partes

Eduardo Antonio, visiblemente conmovido, declaró ante la cámara que Roy ya está en su alma, pero que ahora quería grabarlo en su piel. Mostró con orgullo el nombre de Roy en su muñeca, acompañado de un corazón.

Con su humor característico, bromeó sobre la 'propiedad' de su esposo, una expresión de cariño a su manera. Roy, más sereno pero igual de comprometido, se tatuó el nombre de Eduardo, asegurando que esto es "pa’ toda la vida".

Qué viene ahora

Tras esta muestra pública de afecto, la vida de Eduardo y Roy sigue su curso, ahora con un nuevo y visible testimonio en su piel. Sus fans seguramente continuarán celebrando cada paso de esta unión.

Este capítulo de tinta solo refuerza la imagen de una pareja sólida y transparente. Se espera que sigan compartiendo momentos de su vida, inspirando a muchos a vivir y celebrar el amor con la misma intensidad.

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