El Desafío Silencioso de Cuba: La Escasez de Productos Menstruales Afecta a Millones

lunes, 2 de febrero de 2026

En pocas palabras

Millones de mujeres en Cuba sufren la escasez crítica de productos menstruales, forzándolas a buscar alternativas costosas o precarias, lo que genera riesgos de salud y desigualdad.

Mas detalles

Qué pasó

En Cuba, una preocupación silenciosa crece cada mes para millones de mujeres. La escasez de productos menstruales, como las almohadillas sanitarias, se ha vuelto un problema de fondo. Lo que debería ser básico para la higiene se convierte en un lujo difícil de conseguir, creando una tensión constante en los hogares.

Esta falta obliga a muchas a buscar soluciones desesperadas en el caro mercado informal o recurriendo a alternativas precarias que ponen en riesgo su salud.

Dónde y cuándo

Esta realidad se palpa por toda la isla, desde farmacias vacías hasta puntos de venta extraoficiales. Los reportes más recientes, que nos llegan como ecos de la calle, datan de febrero de 2026. Aquí, vemos la historia de Adriana, una joven de La Habana, cuya madre vive la odisea de buscar estos productos cada mes.

Por qué es importante

Este no es un problema menor. Importa porque golpea directamente la salud y dignidad de las mujeres cubanas. La falta de acceso a productos seguros no solo eleva el riesgo de infecciones, sino que afecta su vida diaria. Niñas y adultas pueden faltar a la escuela o al trabajo.

Además, impone una "tasa rosa" invisible, donde las mujeres pagan precios altísimos por algo esencial. Es un reflejo crudo de una desigualdad que clama por soluciones.

Qué dicen las partes

Las familias alzan la voz, cansadas de buscar y pagar fortunas. La madre de Adriana, por ejemplo, desembolsó 3 500 pesos por un paquete de calidad superior. Colectivos como Alas Tensas confirman esta preocupación, calculando que el gasto mensual puede devorar hasta la mitad de los ingresos de un hogar.

Especialistas no solo culpan a la economía debilitada. También señalan la falta de una estrategia estatal clara para asegurar el suministro regular de estos bienes. Es un coro de voces pidiendo soluciones urgentes.

Qué viene ahora

El camino hacia adelante parece incierto. Si no se adoptan medidas estructurales, la escasez seguirá su curso. Se han propuesto alternativas, como las copas menstruales, pero su alto costo y dificultad de importación las mantienen lejos del alcance de la mayoría.

Mientras tanto, para millones de mujeres cubanas, cada nuevo ciclo menstrual será un recordatorio más de esta lucha diaria. La esperanza es que se actúe para que lo básico deje de ser un sueño inalcanzable.

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