El Eco de Alma de Cuba: La Lucha de una Artista Contra el Acoso que No Cesa

jueves, 15 de enero de 2026

En pocas palabras

Desde el exilio, la artista Alma de Cuba denuncia el acoso de la Seguridad del Estado, que ahora hostiga a sus allegados. Su lucha por la libertad y el arte sin censura persiste.

Mas detalles

Qué pasó

La artista cubana Alma de Cuba levanta su voz, como un farol en la noche. Denuncia que la Seguridad del Estado la persiguió con miradas y amenazas durante años, una sombra constante. Ahora, desde su exilio, el acoso no se detiene; se extiende, como una marea, a sus amigos y a su propia familia en la isla.

Dónde y cuándo

Todo comenzó en los salones de la ENA, donde aprendió el arte del gesto y la palabra sin voz. Allí, ya sentía el roce de la presión por no encajar. Luego, en las giras de CirCuba, bajo carpas y focos, ella tejía su otra vida.

Mientras la música sonaba y el público aplaudía, Alma, discreta como la luna, llevaba medicinas y esperanza a las familias de los presos políticos por todas las provincias. Fue detenida una vez, un frío instante en la prisión de 100 y Aldabó. Hoy, la persecución de sus seres queridos sigue allí, en la tierra que la vio nacer.

Por qué es importante

Este relato no es solo el suyo. Es un eco que dibuja la realidad de muchos creadores en Cuba que se atreven a mirar más allá de lo permitido. Es vital para quienes valoran la libertad como el aire y la expresión como el pulso.

Muestra cómo el brazo de la represión puede cruzar los mares, buscando silenciar voces a través de la intimidad de otros. Pone sobre la mesa el precio de la disidencia, y cómo una verdad, una vez dicha, no puede ser fácilmente deshecha.

Qué dicen las partes

Alma de Cuba, con el corazón en la mano, susurra que nunca quiso dejar su patria. Soñaba con ser un faro útil, ayudando desde dentro. A pesar de las cadenas invisibles de la censura, su alma grita que sigue siendo artista, pura esencia.

Dice que perdona, sí, pero el olvido es otra historia. Su lucha, como un río que busca el mar, seguirá fluyendo por una Cuba sin cadenas, libre de la dictadura. La Seguridad del Estado, como suele pasar, guarda silencio, un muro sin eco ante estas acusaciones.

Qué viene ahora

La voz de Alma de Cuba, una vez lanzada al viento, seguirá su camino. Puede fortalecer a otros que callan, quizás, animándolos a encontrar su propio eco.

La presión sobre sus allegados en la isla es una moneda en el aire, incierta. Pero ella, en su mente de artista, ya ve el cuadro: un día, volverá a crear en una Cuba donde el arte vuele sin jaulas, bajo un cielo de libertad.

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