El Primer Respiro de Samuel: Un Milagro Quirúrgico en el Corazón de Holguín

martes, 27 de enero de 2026

En pocas palabras

Un bebé cubano de cinco días, Samuel, superó una compleja cirugía de obstrucción duodenal congénita en Holguín, un triunfo de vida frente a la adversidad médica.

Mas detalles

Qué pasó

Había nacido hace apenas cinco días, y la vida de Samuel ya estaba en vilo. Sus vómitos no cedían, rechazaba el alimento, y un malestar general se apoderó de su pequeño cuerpo. La preocupación de su madre, Sandra García, crecía a cada instante.

Lo que parecía un simple susto, pronto reveló ser algo más grave. Los médicos confirmaron una obstrucción duodenal congénita, una pared invisible que impedía el paso de los alimentos. Era una carrera contra el tiempo, donde cada minuto contaba.

Dónde y cuándo

La escena se trasladó desde Granma hasta Holguín, a ese Centro Regional de Cirugía Neonatal que ha visto nacer y renacer a tantos. Era un enero frío, con el tic-tac del reloj marcando un ritmo urgente.

Un equipo médico se preparaba para la intervención, sus manos expertas listas para bailar sobre un lienzo diminuto. Los pasillos, quizás, contenían el aliento de la esperanza, mientras Samuel, el protagonista, esperaba su turno.

Por qué es importante

Esta historia importa, y mucho, para la familia de Samuel, que vio la vida de su pequeño colgada de un hilo. Pero también importa para aquellos que creen en la dedicación médica, incluso cuando los recursos escasean.

Esta operación no era solo un procedimiento; era un símbolo de la lucha constante por la vida en circunstancias difíciles. Para un recién nacido, cada función es vital, y esta obstrucción amenazaba la más básica: la alimentación.

Qué dicen las partes

La doctora Yanet Hidalgo Marrero, al frente del equipo, lo dejó claro: “Trabajamos sobre estructuras extremadamente frágiles; un milímetro puede marcar la diferencia”. Cada corte, cada sutura, una decisión crucial.

Por su parte, Sandra, la madre, compartió la angustia de esos días. Recordó la sensación de estar en una “película de terror”, sin saber qué golpe les esperaba. A pesar de la incertidumbre, agradeció la claridad y el apoyo del personal médico, que los acompañó en cada paso.

Qué viene ahora

Ahora, el pequeño Samuel descansa, recuperándose bajo la mirada atenta de los especialistas. Su historia, que el periódico Ahora ha compartido, es un eco de esperanza.

Un recordatorio de que, a pesar de las carencias que a veces azotan los hospitales, la voluntad y el saber hacer pueden forjar milagros. Es la promesa de un futuro, un primer respiro verdadero. La vigilancia continúa, pero el camino se abre.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...