El Sureste de EE. UU. en Alerta Máxima por Tormenta Invernal Histórica
sábado, 31 de enero de 2026
En pocas palabras
Una tormenta invernal sin precedentes azota el sureste de EE. UU., con nevadas históricas y vientos huracanados. La región se prepara para una "bomba ciclónica" que afectará el transporte y las costas.
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Qué pasó
Un frío inusual se ha apoderado del sureste de Estados Unidos. Una tormenta invernal, de esas que no se ven a menudo en la región, ha llegado con fuerza. No es una tormenta cualquiera: en pocas horas se espera que se transforme en una "bomba ciclónica".
Este fenómeno traerá vientos muy fuertes, nevadas históricas y un descenso brusco de las temperaturas. Los expertos prevén una caída rápida de la presión atmosférica, señal de un evento meteorológico severo que pondrá a prueba a la región.
Dónde y cuándo
La tormenta golpea el sureste de EE. UU., afectando principalmente a Carolina del Norte, Tennessee, Virginia y Virginia Occidental. En las montañas de Carolina del Norte ya se han medido hasta 22 centímetros de nieve, un espectáculo blanco poco común.
El calendario marcaba el sábado 31 de enero de 2026 cuando la situación escaló. En los Outer Banks, las costas de Carolina del Norte enfrentan oleaje intenso y mareas altas. Algunas playas, como Rodanthe y Buxton, han sido cerradas, y el mar ya ha arrastrado 27 casas desde 2020.
Incluso Miami, conocida por su calor, sentirá un aire más frío de lo normal, aunque sin nieve. La tormenta demuestra así su alcance extraordinario, enfriando incluso las zonas más cálidas del país.
Por qué es importante
Esta tormenta es un evento significativo porque afecta una región poco preparada para el frío extremo. Complica seriamente la movilidad en tierra, con carreteras resbaladizas y riesgo de accidentes.
El transporte aéreo sufrió un golpe. Más de 1.500 vuelos fueron cancelados en un solo día, impactando aeropuertos clave como Atlanta y Charlotte. Para las comunidades costeras, el peligro es aún mayor, con el mar erosionando la tierra y amenazando infraestructuras.
Qué dicen las partes
Los meteorólogos han alertado sobre la rápida intensificación del sistema. Hablan de una caída de presión de casi 30 milibares, lo que puede generar vientos con fuerza de huracán en áreas costeras de Carolina del Norte. (Fuente: CubitaNOW, Directorio Noticias)
Las autoridades locales en los Outer Banks han actuado con decisión. Cerraron playas y alertaron a los residentes sobre los peligros, priorizando la seguridad ante el embate del océano.
Qué viene ahora
La carretera estatal 12, una vía crucial, permanecerá cerrada y no se espera que reabra hasta inicios de la próxima semana. Esto mantendrá la incertidumbre para muchos residentes y viajeros.
La vigilancia sobre el clima extremo continuará. Las comunidades afectadas deberán prepararse para la persistencia del frío y el posible daño continuo en las zonas costeras. La naturaleza, una vez más, nos recuerda su poder.
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