Escándalo en La Habana: Denuncian Desvío de Combustible con Camiones de Basura
domingo, 22 de febrero de 2026
En pocas palabras
En el municipio Playa de La Habana, se investiga un presunto desvío de combustible de camiones de basura, agravando la crisis sanitaria local.
Mas detalles
Qué pasó
En el aire de La Habana, un murmullo se convierte en denuncia. Se habla de un presunto desvío de combustible, una historia que involucra a los camiones de basura del municipio Playa. No es un cuento de caminos, sino de rutas acortadas para un fin que nada tiene que ver con la limpieza de las calles.
La trama es simple pero dolorosa: camiones que deberían recoger los desechos, reducen sus trayectos. Así, el combustible que sobra, ese que se ahorra al no cumplir la ruta completa, se vende, se escurre de las arcas públicas hacia bolsillos privados.
Dónde y cuándo
La escena principal de esta historia se dibuja en el reparto Romerillo, frente al Instituto Superior de Arte (ISA). Allí, no hace mucho, montones de basura quedaron abandonados, un testimonio silencioso del recorrido truncado de los camiones.
El dónde es Playa, en la capital cubana. El cuándo, en estos días recientes, bajo la luz del sol caribeño, cuando la basura se amontona más allá de lo tolerable. Los protagonistas indirectos son los ciudadanos, testigos de la acumulación de desechos, y los señalados son funcionarios del municipio.
Por qué es importante
Esta historia no es solo un rumor de patio, es un golpe directo al corazón de la vida cotidiana. Para los vecinos de Playa, significa un servicio esencial que falla, un hedor constante y un paisaje de suciedad que se niega a desaparecer. Es la calidad de vida que se desdibuja, poco a poco.
Además, en tiempos de crisis económica en Cuba, la basura acumulada no es solo un mal olor. Es un caldo de cultivo para enfermedades, un foco de infección que agrava la situación sanitaria. Este presunto desvío no solo desvía combustible, desvía bienestar y salud de la población.
Qué dicen las partes
Las voces que se alzan son las de los ciudadanos, de los reportes y testimonios que se atreven a señalar. Acusan directamente a figuras como Yanaisa Agüero, la intendente; Enrique Florat Lago, el presidente de la Asamblea; Teresa Karina Milán, directora de Vivienda; Julia Argüelles, de Trabajo y Seguridad Social; y Alexis Inclán, el director de Comunales.
Hasta ahora, el silencio oficial es la única respuesta. No hay declaraciones públicas, no hay anuncios de investigaciones. Pero las calles sucias hablan por sí solas, y los vecinos confirman un deterioro que ya no sorprende, sino que preocupa.
Qué viene ahora
Los días por venir son una incógnita. ¿Se levantará el velo sobre este asunto? ¿Habrá una investigación que aclare los hechos, que ponga fin a estos presuntos desvíos? Es la esperanza, el anhelo de los que ven su entorno degradarse.
Mientras tanto, la mirada de los habitantes de Playa estará fija en los camiones de basura, en el rastro que dejan o que deberían dejar. La espera es para ver si el servicio mejora, si la ciudad recupera su aliento limpio y si esta historia, con aroma a nafta y malversación, encuentra un desenlace justo.
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