La Conexión se Apaga: ETECSA Admite que Red Móvil Cubana Colapsa con la Luz
lunes, 23 de febrero de 2026
En pocas palabras
ETECSA ha reconocido que la red móvil de Cuba colapsa durante los apagones prolongados. La falta de respaldo energético deja a miles incomunicados, afectando servicios vitales y trámites diarios.
Mas detalles
Qué pasó
La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) ha puesto sobre la mesa una verdad que muchos ya sentían en el bolsillo: la red móvil del país está en aprietos. Han admitido que, con cada apagón, radiobases, zonas Wi-Fi y hasta segmentos de la telefonía fija se quedan sin servicio. Es un colapso silencioso que deja a la isla a oscuras, no solo en luz sino también en comunicación.
El motivo principal es claro como el día: los sistemas de respaldo energético no dan la talla. Las baterías están viejas, cansadas de tanto ir y venir la electricidad. Además, el combustible para los generadores escasea, dejando a la infraestructura crítica sin ese último aliento para seguir conectada.
Dónde y cuándo
La escena se pintó en Villa Clara, donde los directivos de ETECSA hicieron esta admisión, un lunes 23 de febrero de 2026. No es un secreto a voces, sino una realidad palpable en cada esquina de Cuba. Cuando la corriente se va, el silencio del teléfono no tarda en llegar.
Miles de usuarios, de punta a punta en la isla, viven el mismo drama. Las llamadas no entran, los datos móviles se esfuman y hasta la línea fija, esa compañera de siempre, se vuelve muda. Es un efecto dominó que nace de un cable suelto y termina en un teléfono sin señal.
Por qué es importante
Esta desconexión tiene un peso enorme para la vida cotidiana en Cuba. La conectividad digital, que antes era un lujo, se volvió herramienta esencial. Hoy es la llave para trámites, para el envío y recibo de remesas, y para mantener viva la conversación familiar, incluso a la distancia. Todo eso, ahora, pende de un hilo eléctrico.
Cuando la red cae, no solo se interrumpe un mensaje. Se complica una cita médica, se retrasa una ayuda económica o se extiende la angustia de no saber de los seres queridos. La fragilidad de la red es, en esencia, la fragilidad de la vida diaria en muchos hogares cubanos.
Qué dicen las partes
Desde ETECSA, la voz es de reconocimiento y de promesa. Se habla de nuevos sistemas de almacenamiento y de módulos fotovoltaicos, como una luz al final del túnel. En Villa Clara, por ejemplo, tienen previsto instalar 15 sistemas solares en pequeñas comunidades. Pero ellos mismos confiesan que estos módulos no son lo suficientemente potentes para las radiobases principales en apagones largos.
Por otro lado, la sombra de las inversiones limitadas para 2026 se cierne sobre el panorama. Aunque se ampliará el servicio Nauta Hogar, esto no robustece la red móvil, la más vulnerable. Mientras tanto, en julio de 2025, el primer ministro Manuel Marrero Cruz había informado que ETECSA recaudó más de 24 millones de dólares en 46 días tras un incremento tarifario. Una parte de esos fondos, se dijo, iría a otros sectores, pero no hay informes claros de cuánto se ha reinvertido en la propia infraestructura tecnológica.
Qué viene ahora
El camino por delante parece serpenteante. ETECSA continuará con la instalación de los nuevos sistemas y la ampliación del Nauta Hogar, pero la solución a la crisis de la red móvil aún se ve lejana. Las limitaciones en las inversiones son un obstáculo tangible.
La pregunta flota en el aire, como la señal que a veces se va: ¿cómo garantizar una conexión estable en un país donde la energía eléctrica sigue siendo una incógnita? Los ciudadanos seguirán esperando, observando cada apagón no solo por la falta de luz, sino también por el silencio de sus teléfonos.
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