La Habana Desmiente Acercamientos Secretos entre Marco Rubio y el Nieto de Castro
jueves, 19 de febrero de 2026
En pocas palabras
Cuba niega contactos entre Marco Rubio y el nieto de Raúl Castro, calificando las versiones de pura especulación. La Habana insiste en que no hay negociaciones secretas.
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Qué pasó
En el ajedrez discreto de la diplomacia, el gobierno cubano ha movido ficha, pero para desmentir. Han negado rotundamente que haya habido encuentros secretos. Estos encuentros, se decía, eran entre Marco Rubio, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, quien es nieto del expresidente Raúl Castro. Todo, según La Habana, es pura especulación.
Dónde y cuándo
La historia de estos supuestos contactos comenzó con un reporte del medio estadounidense Axios. Sucedió en un momento delicado, con Washington apretando tuercas sobre la isla caribeña. Cuba, por su parte, atraviesa una crisis de energía, donde el combustible es oro y escasea.
El embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, fue quien dio la cara. Desde los pasillos de la diplomacia internacional, puso los puntos sobre las íes.
Por qué es importante
Este desmentido es como una pieza clave en el tablero de ajedrez entre Cuba y Estados Unidos. Si los contactos fueran ciertos, cambiaría la película de la tensión pública, abriendo la puerta a un diálogo por caminos ocultos.
Al negarlo, Cuba reafirma su postura de no ceder ante imposiciones de fuera. Esto subraya también la gran desconfianza y la falta de canales claros de comunicación que aún pesan sobre ambos países.
Qué dicen las partes
Por parte de Cuba, Ernesto Soberón Guzmán fue claro. Dijo que se guían por hechos que se pueden probar, no por chismes. Hizo ver que hasta los mismos reportes reconocen que no tienen confirmación oficial.
Mientras tanto, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha soltado comentarios sobre conversaciones que su administración mantiene con altos funcionarios cubanos. Sin embargo, el gobierno cubano ha salido rápido a negar esas afirmaciones.
La Habana mantiene su viejo discurso: dispuesta a hablar, sí, pero siempre bajo el respeto mutuo y sin que nadie se meta en asuntos ajenos.
Qué viene ahora
El horizonte diplomático sigue envuelto en niebla. La postura oficial cubana dice que no ponen condiciones para hablar, pero tampoco aceptan que se las pongan a ellos. Es un juego de equilibrio fino.
Por ahora, lo que queda es un silencio público sobre estos encuentros. La tensión entre Washington y La Habana sigue ahí, como un río subterráneo. Habrá que estar atentos a cualquier movimiento, a cualquier palabra nueva que pueda cambiar el viento diplomático.
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