La Señal Perdida: Usuarios Cubanos Contra ETECSA por Mal Servicio
martes, 10 de febrero de 2026
En pocas palabras
Usuarios en Cuba alzan la voz contra ETECSA por la mala calidad del servicio de datos móviles y la falta de respuesta efectiva, denunciando un "secuestro" digital.
Mas detalles
Qué pasó
Una historia vieja, pero con nuevos ecos, recorre las calles de La Habana. David Espinosa, ciudadano de a pie, ha levantado su voz en las redes, un murmullo que se hace grito colectivo. Denuncia la mala señal, esa conexión de datos que se pierde como un fantasma en el barrio, y la respuesta que no llega de ETECSA.
Es un baile de insatisfacción, donde el usuario paga y la señal se esconde, dejando a muchos en la oscuridad digital.
Dónde y cuándo
La escena se repite una y otra vez, en cualquier rincón de Cuba, pero esta vez, la luz cae sobre el barrio de David Espinosa. La queja principal es de estos días, de este febrero de 2026. Cuando su esposa llamó, la voz al otro lado del teléfono, una operadora de ETECSA, ya tenía el libreto: "su zona ya está reportada", dijo, como si la respuesta fuera un disco rayado.
Es una melodía triste, que suena en las mañanas y en las tardes, sin encontrar su final en la escucha activa.
Por qué es importante
Esto es importante para miles, para todos los que sienten el pulso de la isla a través de su móvil. La conexión a internet no es un lujo, es el aire que se respira en el día a día. Cuando falla, cuando ETECSA sigue cobrando dólares por un servicio que no cumple, el descontento crece, silencioso pero profundo.
Para David, y para muchos, esto no es solo un problema técnico; es una cuestión de respeto, de transparencia, de tener una voz que sea escuchada en medio del silencio digital de la empresa.
Qué dicen las partes
David Espinosa, desde su balcón virtual, clama por un servicio justo. Recuerda que ha invertido "muchísima divisa" en ETECSA, y que sus quejas no son nuevas, pues ya en 2017 hubo promesas rotas de reembolso.
Por otro lado, la empresa estatal, ETECSA, se mantiene en su postura, ofreciendo tarifas en moneda fuerte mientras sus líneas flaquean. La voz de la operadora, que responde con un "ya reportado", se siente lejana, casi inaudible ante la frustración general de los usuarios.
Qué viene ahora
El camino se abre en varias direcciones para David y para otros usuarios. Podría buscar las oficinas nacionales, llevar su caso a instancias mayores, o incluso, como él mismo sugiere, encender una chispa de protesta pública. La pelota está en el tejado de ETECSA, que debe decidir si el silencio es oro o si es tiempo de escuchar el clamor de quienes confían en su señal.
Veremos si la conexión, finalmente, se restablece, no solo en los móviles, sino entre la empresa y su gente en la isla.
Comentarios