La Sombra de la Violencia Aterra Ecuador: Ocho Cabezas Halladas en Sacos
domingo, 15 de febrero de 2026
En pocas palabras
Ecuador vuelve a estremecerse con el hallazgo de ocho cabezas humanas en Naranjal, Guayas, acompañadas de un mensaje intimidatorio. Es un nuevo capítulo en la brutal guerra entre bandas narco.
Mas detalles
Qué pasó
La madrugada trajo un hallazgo macabro en Ecuador. Ocho cabezas humanas aparecieron dentro de sacos, dejadas al borde de una carretera. Junto a ellas, un mensaje claro, pintado en panfletos: “prohibido robar”.
Era un aviso, un eco de la guerra que sacude la tierra, un nuevo pulso en la violenta disputa por el territorio.
Dónde y cuándo
Sucedió al alba del sábado, en el kilómetro sesenta y seis de una vía que cruza Naranjal, en la provincia costera de Guayas. El sol apenas asomaba cuando el aviso llegó, un sobresalto en la quietud mañanera. La policía confirmó el escenario, un lienzo de horror en la carretera.
Las autoridades creen que las víctimas llegaron de Manabí, una provincia vecina, donde el aire ya ha sentido antes el mismo escalofrío. Es la huella de un conflicto sin piedad, que se extiende por la geografía ecuatoriana.
Por qué es importante
Este hallazgo no es un incidente aislado; es un nuevo capítulo en la historia violenta que Ecuador escribe con sangre. Confirma que la guerra entre bandas criminales por el control del territorio y las rutas de la droga sigue escalando.
Para los ciudadanos, es la confirmación de que el miedo aún ronda las esquinas. El país, encajado entre los mayores productores de cocaína, se ha vuelto un cruce vital para el tráfico. Cada cabeza encontrada es un grito silencioso que revela la profunda crisis de seguridad que vive la nación.
Qué dicen las partes
El coronel Marcelo Castillo, jefe policial de Guayas, habló claro. Confirmó el hallazgo de los restos y los panfletos, señalando a la hipótesis de una disputa entre grupos delictivos. Las piezas encajan en un rompecabezas ya conocido.
Los especialistas de criminalística ya están sobre el terreno, recogiendo cada pista, cada indicio. Mientras, el fiscal de turno ordenó llevar los cuerpos a la morgue. Las investigaciones apenas empiezan, buscando nombres para el anonimato del terror. El gobierno sigue enfrentando esta escalada, intentando contener la marea.
Qué viene ahora
Ahora, los ojos de la justicia miran hacia las provincias, buscando hilos que conecten estos hechos con crímenes pasados. La tarea es identificar a las víctimas y desentrañar los motivos detrás de la brutalidad. Es una carrera contra el tiempo y la impunidad.
La lucha contra el narcotráfico y las bandas criminales seguirá siendo una prioridad urgente. Se esperan más operativos y esfuerzos para recuperar la paz en las calles. El pueblo ecuatoriano espera que este ciclo de violencia, por fin, encuentre un punto final.
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