Maduro Ante la Justicia: Pasaportes Diplomáticos, Cárteles y la Sombra de la Cocaína

miércoles, 18 de febrero de 2026

En pocas palabras

Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela, enfrenta graves acusaciones en EE. UU. por presuntamente vender pasaportes diplomáticos a cárteles mexicanos para facilitar el tráfico de drogas. Un escándalo que conecta política y narcotráfico.

Mas detalles

Qué pasó

Desde un rincón de Nueva York, el telón se alza sobre un drama de altos vuelos. La Fiscalía de Estados Unidos ha puesto una acusación grave sobre la mesa: Nicolás Maduro, quien fue canciller y luego presidente de Venezuela, está señalado de un trato oscuro.

Se le acusa de vender pasaportes diplomáticos, de esos que abren puertas sin preguntar, a los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas. La intención, según los fiscales, era facilitar el viaje de toneladas de cocaína hacia tierras estadounidenses. Un engranaje donde lo oficial se mezclaba con lo ilícito.

El escrito detalla cómo estos documentos no solo brindaron una cobertura de estado a los narcotraficantes, sino que incluso permitieron que el dinero de la droga, ganancias de la cocaína sudamericana, volara de regreso a Venezuela en vuelos diplomáticos. Una ruta que desdibujaba las fronteras entre la diplomacia y el crimen organizado.

En esta red, también se menciona a Diosdado Cabello, otro alto funcionario venezolano. Se le apunta como pieza clave en el traslado de narcóticos, supuestamente sobornado por Los Zetas para mover cargamentos con mano libre.

Dónde y cuándo

Esta historia, que ahora ocupa los estrados judiciales del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, tiene sus raíces en una época no tan lejana. Los hechos centrales que se le imputan a Maduro datan de entre 2006 y 2008, años en los que ejercía como ministro de Relaciones Exteriores bajo el gobierno de Hugo Chávez.

Pero la trama es más larga, abarcando supuestas actividades criminales durante más de dos décadas. Los puntos geográficos son varios: desde las oficinas en Venezuela donde se habrían emitido los pasaportes, pasando por las rutas del Caribe y Centroamérica, hasta llegar a México y finalmente a Estados Unidos, destino final de la droga.

La escena más reciente de este drama se vivió el pasado 3 de enero de 2026, cuando Maduro fue detenido en Caracas en una operación liderada por Estados Unidos y trasladado a Nueva York, donde la justicia ya lo esperaba.

Por qué es importante

Esta acusación no es una más en el montón. Marca un hito, siendo uno de los casos judiciales más extensos presentados por Estados Unidos contra un expresidente de la región. Su relevancia resuena en los despachos de la justicia internacional y en la lucha contra el narcotráfico.

Para Venezuela, este proceso podría tener un eco profundo, develando capas de supuesta corrupción a nivel estatal y la posible infiltración del crimen organizado en las estructuras de poder. Cambia la conversación, llevando el foco de la política a los tribunales penales.

Este caso abre la caja de Pandora sobre cómo los recursos diplomáticos y las altas esferas del poder pueden ser utilizados para fines ilícitos, y cierra la puerta a la impunidad, al menos en la teoría, para quienes ocuparon cargos de gran responsabilidad. Es una declaración clara sobre la jurisdicción y el alcance de la justicia estadounidense.

Qué dicen las partes

Los fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos son directos. Afirman que "Maduro y sus cómplices se han aliado con narcoterroristas del Cártel de Sinaloa y Los Zetas para distribuir toneladas de cocaína en EE. UU." Describen una red compleja, usando pasaportes y logística oficial para evadir los controles.

Nicolás Maduro, por su parte, ha dejado clara su postura. En su primera audiencia en Nueva York, ante el peso de las acusaciones que cubren importación de cocaína, narcoterrorismo y posesión de armas, se declaró inocente de todos los cargos. Un desafío abierto a la narrativa de la Fiscalía.

Qué viene ahora

Con Maduro ya en territorio estadounidense y habiéndose declarado inocente, el camino que se abre es el de un largo y complejo proceso judicial. La corte de Nueva York será el escenario donde se presentarán pruebas, se escucharán testimonios y se debatirán los pormenores de esta acusación monumental.

Todos los ojos estarán puestos en el desarrollo del juicio. Se espera que salgan a la luz más detalles sobre las presuntas conexiones entre altos funcionarios venezolanos y las organizaciones criminales. Cada movimiento en la sala de justicia tendrá implicaciones para la política venezolana y las relaciones internacionales.

El desenlace podría sentar un precedente importante en la persecución de delitos transnacionales y la rendición de cuentas de líderes que, según la justicia estadounidense, habrían usado el poder del estado para el narcotráfico. Es una historia en desarrollo, con capítulos aún por escribir.

Comentarios

Cargando...
Cargando comentarios...