Padre Alberto Reyes: Un Llamado a Vivir sin Miedo en Cuba
viernes, 6 de febrero de 2026
En pocas palabras
El Padre Alberto Reyes de Cuba alza su voz contra el miedo impuesto por la dictadura, defendiendo el derecho fundamental a una vida libre y con control personal, lejos de la obediencia forzada.
Mas detalles
Qué pasó
Desde la isla, el Padre Alberto Reyes ha levantado su voz, una que resuena y busca disipar el eco del miedo que, según él, parece gobernar en Cuba. Su mensaje es claro: el miedo a veces se disfraza de obediencia, envolviendo a un pueblo en un silencio forzado. Habla de necesidades hondas, esas que estructuran el alma humana y que, cuando faltan, desdibujan la esencia de la persona y de la sociedad misma.
Se trata de una reflexión que invita a mirar más allá de la superficie, a entender cómo la falta de afecto, seguridad y control personal puede quebrar la verdad interior, dejando un vacío donde antes habitaba la libertad.
Dónde y cuándo
La voz del Padre Reyes, desde su natal Camagüey, llega a través de su sección “He estado pensando…” en CubitaNOW, fechada el 6 de febrero de 2026. Sus palabras atraviesan el aire, como si se contaran desde un balcón en una mañana tranquila, pero con el peso de una verdad que muchos conocen.
En esta Cuba de hoy, donde los rostros a veces guardan más de lo que dicen, su mensaje se convierte en un faro para quienes buscan una salida en medio de la niebla. Es un llamado a reconocer una realidad que se vive en cada rincón del país, desde la ciudad bulliciosa hasta el campo sereno.
Por qué es importante
Esta reflexión es vital porque pone sobre la mesa un tema que muchos susurran pero pocos se atreven a gritar: el impacto del miedo en la vida diaria de un pueblo. El Padre Reyes ilumina cómo la ausencia de necesidades básicas, como el afecto o la seguridad jurídica, transforma la obediencia en una defensa, en lugar de una elección.
Su mensaje importa a cada cubano, a cada familia. Abre la puerta a una conciencia colectiva, a entender que la vida bajo la simulación no es la única opción. Es un grito por la dignidad, por la posibilidad de vivir con autenticidad y sin las cadenas invisibles del temor.
Qué dicen las partes
El Padre Reyes no titubea al afirmar que “una dictadura no ama a sus hijos”. Señala que esta se dedica a controlar y manipular, usando a las personas para sus propios fines, sin concederles un valor real. En este ambiente, la seguridad se vuelve una quimera.
Explica que el miedo es un compañero constante, tanto para quienes se oponen al sistema como para quienes lo sirven, porque la falta de un estado de derecho y un sistema judicial autónomo deja a todos sin verdadera defensa. Así, el miedo se hereda, se respira, se convierte en una sombra que se extiende de generación en generación. La obediencia se convierte en un escudo, aunque por dentro, algo grite que esa no es la vida deseada.
Qué viene ahora
Lo que viene es una bifurcación de caminos, un momento de decisión, nos dice el sacerdote. Se trata de elegir entre seguir con la simulación o empezar a construir algo diferente. Despertar, según sus palabras, es el primer paso. Es recuperar la conciencia de que “tenemos derechos”.
Derechos a vivir sin que el miedo nos gane, a tomar las riendas de nuestra propia vida y a levantar un sistema que no nos niegue como seres humanos. El reconocimiento de estos derechos, la simple verdad de que existen, ya es en sí mismo un acto de libertad, una chispa que puede encender el cambio y trazar nuevos rumbos en el alma de Cuba.
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