Preso Político Cubano Denuncia Amenazas de Muerte en Prisión

jueves, 5 de febrero de 2026

En pocas palabras

Walfrido Rodríguez Piloto, preso político cubano, denunció amenazas de muerte de la Seguridad del Estado en la prisión El Pitirre, resaltando la vulnerabilidad de opositores en la isla.

Mas detalles

Qué pasó

La sombra se cernió sobre Walfrido Rodríguez Piloto, un nombre que resuena en los ecos de las protestas del 11 de julio. Desde los muros de una prisión habanera, este activista cubano alzó la voz. Denunció, con la gravedad de quien teme por su vida, haber recibido amenazas directas.

Agentes de la Seguridad del Estado, al parecer, le susurraron palabras que helarían la sangre a cualquiera: una bala en la cabeza o veneno, si el "gobierno se caía".

Dónde y cuándo

La escena se desarrolló en los confines de El Pitirre, una prisión en La Habana. Era el jueves 29 de enero, cerca de las diez de la noche, cuando el silencio de la celda se rompió con esas palabras ominosas.

Rodríguez Piloto, de 58 años, se hallaba en el "área de depósito", un limbo antes de ser asignado a un destacamento fijo. En ese lugar, además, las condiciones eran penosas: chinches y ácaros compartían su espacio, añadiendo una capa más de sufrimiento a su encierro.

Por qué es importante

Esta denuncia no es un suspiro en el viento, sino un eco potente. Revela la fragilidad y el acoso que enfrentan los opositores en las cárceles cubanas.

Para la comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos, es un recordatorio urgente de las estrategias de intimidación. Subraya los peligros constantes a los que se exponen quienes se atreven a levantar la voz en Cuba.

Qué dicen las partes

Walfrido Rodríguez Piloto relató los hechos a CubaNet, un medio independiente. Confirmó las amenazas directas por parte de funcionarios del gobierno, quienes buscaron intimidarlo verbalmente.

Las organizaciones de derechos humanos, como Prisoners Defenders de Madrid, han incluido a Walfrido en sus registros. Consideran su condena de diez años por "desórdenes públicos" y "desacato" como una represalia por su activismo en el 11J.

Qué viene ahora

La denuncia ya está en el aire, flotando más allá de los muros de El Pitirre. Ahora, la atención se centra en la respuesta de las autoridades cubanas, si es que la hay, y en cómo reaccionará la comunidad internacional ante este nuevo capítulo de hostigamiento.

Se espera que el caso de Rodríguez Piloto siga siendo monitoreado de cerca por grupos defensores de los derechos humanos. Es una pieza más en el complejo tablero de la situación política y social en la isla.

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