La sombra británica acecha la 'flota fantasma' rusa y amenaza el vital petróleo de Cuba
domingo, 8 de febrero de 2026
En pocas palabras
Reino Unido advierte que podría incautar petroleros rusos de la 'flota fantasma', una medida que tensa aún más el ya frágil suministro de crudo a Cuba.
Mas detalles
Qué pasó
Una sombra de preocupación se extiende sobre el mar. El Reino Unido ha lanzado una seria advertencia: planea intervenir los petroleros de la llamada “flota fantasma” de Rusia. Estos barcos, que navegan con banderas dudosas para esquivar las sanciones, son cruciales para el suministro de crudo a la isla de Cuba, ya muy golpeada por la escasez.
Esta medida, aunque no apunta directamente a La Habana, podría complicar aún más la llegada del vital combustible.
Dónde y cuándo
Desde Londres llegó la voz de alerta, y el eco se siente en las aguas donde estos buques se deslizan. Hablamos de una medida reciente, en el contexto de un futuro cercano, como este febrero de 2026.
Los protagonistas son el Reino Unido, buscando hacer cumplir las reglas, y la flota rusa que busca la sombra. En medio, la isla de Cuba, esperando su vital cargamento, con sus calles y fábricas a medio ritmo.
Por qué es importante
Esta amenaza no es un simple susurro al viento. Para Cuba, cada gota de petróleo ruso es un salvavidas, fundamental para mantener las luces encendidas y el transporte en marcha.
Si estos barcos son detenidos o su ruta se complica, la ya profunda crisis energética de la isla podría hundirse aún más. Esto significa más apagones y una vida cotidiana más difícil para su gente.
Qué dicen las partes
El gobierno británico evalúa sus opciones, tanto legales como militares, para actuar contra estos buques. Rusia, por su parte, insiste en que seguirá enviando petróleo a Cuba, ignorando las presiones de Estados Unidos.
Sin embargo, el desafío no es la voluntad, sino la cruda realidad de la logística y el riesgo. El transporte por mar, con tanqueros antiguos y rutas irregulares, se vuelve más peligroso y costoso.
Qué viene ahora
La travesía para el petróleo cubano se vuelve más incierta. Los armadores y aseguradoras ahora enfrentan un riesgo mayor, lo que podría hacer los envíos menos frecuentes y más caros.
Para Cuba, que ya vive al filo con cargamentos puntuales, cualquier interrupción es un golpe duro. Podríamos ver una reducción en la gasolina y más apagones, agravando una crisis que ya es estructural.
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