Ulises Toirac Rompe el Silencio ante Presiones por MascoLive y Defiende su Amor Animal
domingo, 11 de enero de 2026
En pocas palabras
El humorista Ulises Toirac defendió su conexión con los animales tras ser públicamente presionado a distanciarse de la clínica veterinaria MascoLive.
Mas detalles
Qué pasó
Una sombra de reclamo público cayó sobre el humorista Ulises Toirac. Se le exigió que pusiera distancia de la clínica veterinaria MascoLive. La respuesta no se hizo esperar, con la cadencia de un relato que viene de lejos, directo y sin rodeos.
Toirac, con la calma de quien ha visto mucho, calificó la presión de "fuera de lugar". Afirmó, además, que hacía ya más de un año que no publicaba nada sobre la institución. Era un punto clave, una fecha que marcaba el paso.
Dónde y cuándo
Este cruce de palabras, este emplazamiento sutil pero firme, sucedió en el rincón público de las redes, un domingo 11 de enero de 2026. La escena, como un balcón abierto en La Habana, mostraba a un Toirac respondiendo a la marea digital.
La historia se desenvuelve en Cuba, donde MascoLive opera como una clínica veterinaria. El telón de fondo son las voces que se levantan en el éter, pidiendo cuentas, tejiendo la opinión pública con hilos de urgencia.
Por qué es importante
La importancia de este episodio late en varios frentes. Primero, para la figura pública de Toirac, que defiende su integridad y su amor profundo por los animales, algo que considera intocable. Es un pulso entre la presión y la convicción personal.
También es un espejo de la sociedad cubana. Refleja cómo los personajes públicos navegan el escrutinio digital y, a la vez, subraya el debate crucial sobre los servicios veterinarios en la isla, tanto privados como estatales.
Es la vida animal en el centro del huracán.
Qué dicen las partes
Ulises Toirac fue claro como el agua. Defendió su amor "puro" por los animales y relató su experiencia positiva en MascoLive, destacando al personal "preocupado, profesional, trabajador" y el servicio 24 horas, único en su tipo. Confirmó que todos los servicios los pagó, buscando apoyar el sistema.
Respecto a las denuncias de 387 muertes, Toirac pidió cautela. Señaló que muchos animales llegan en estados críticos. También dirigió la mirada hacia la clínica estatal de Carlos III, denunciando su falta de recursos: "No tienen instrumental, no tienen reactivos, no tienen medicinas".
Finalizó rechazando ser "bandera" de campañas y abogando por vías institucionales y legales para las denuncias, en lugar de "linchamientos digitales".
Las "presiones públicas", que Toirac menciona, provienen de voces en redes sociales que pedían su desvinculación, supuestamente basándose en esas 387 muertes, aunque el artículo no detalla quiénes exactamente ejercieron esa presión.
Qué viene ahora
Después de esta defensa pública, la discusión sobre MascoLive y la veterinaria en Cuba seguramente seguirá su curso. La atención podría girar ahora hacia la situación de la clínica estatal Carlos III, como Toirac sugirió.
Será clave observar si las "denuncias" toman un camino más formal, lejos de los ecos de las redes. La pugna entre la acción digital y los procesos legales continuará marcando el ritmo de estos asuntos.
El telón no cae del todo; solo cambia de acto.
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