Un Vuelo Inesperado: Cuba Acepta Deportados con Historial Criminal Desde EE. UU.
jueves, 19 de febrero de 2026
En pocas palabras
Cuba aceptó por primera vez la deportación de ciudadanos con antecedentes penales desde Estados Unidos, marcando un giro importante en la política migratoria entre ambos países.
Mas detalles
Qué pasó
Imaginen la escena: un avión despega, llevando consigo no solo promesas, sino el pasado de muchos. Por primera vez en la historia reciente, Cuba ha abierto sus puertas para recibir a ciudadanos deportados desde Estados Unidos que cargan con un historial criminal. Este suceso, confirmado por las autoridades estadounidenses, marca un punto de inflexión inesperado en las tensas relaciones migratorias entre Washington y La Habana.
Lo que antes era un "no" rotundo por parte del régimen cubano, ahora se ha convertido en una aceptación, abriendo un nuevo capítulo en cómo ambos países manejan el flujo de personas y sus expedientes.
Dónde y cuándo
El telón de esta historia se alzó el pasado 9 de febrero de 2026. Un vuelo fletado, con la insignia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), partió rumbo a la isla caribeña. A bordo viajaban 170 ciudadanos cubanos, una mezcla de 153 hombres y 17 mujeres. Entre ellos, un grupo de unos 50 individuos llevaba consigo el peso de condenas por delitos que iban desde el asesinato hasta el narcotráfico, pasando por secuestro y violación.
La maniobra, ejecutada bajo la administración del Presidente Donald Trump, se concretó en el aire, entre las costas de Florida y el horizonte cubano, con el Caribe como testigo silencioso de este movimiento diplomático y humano.
Por qué es importante
Esta decisión cubana es una ficha que cambia de lugar en el tablero. Para Estados Unidos, representa un avance significativo en su política migratoria, permitiendo la repatriación de personas que antes permanecían en el limbo legal, sumando más de 42,000 en la lista de espera.
Para Cuba, aunque silencioso, es un gesto que podría reconfigurar las futuras negociaciones con Washington. Es un cambio que abre puertas a nuevas dinámicas, quizás a acuerdos más amplios, o a una mayor presión para que acepte a más de sus ciudadanos que alguna vez buscaron refugio en otras tierras.
Qué dicen las partes
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) fue el encargado de hacer el anuncio. Subrayaron que la administración del Presidente Donald Trump logró lo que antes parecía imposible: convencer a La Habana de aceptar a estos deportados con antecedentes penales. Se mostró incluso algunas imágenes y perfiles de los repatriados en redes sociales, como prueba del logro.
Por parte del gobierno cubano, el silencio ha sido la respuesta, al menos en los canales oficiales. Sin embargo, su acción de recibir el vuelo habla por sí misma, marcando un cambio pragmático en su postura histórica de rechazo a estas deportaciones.
Qué viene ahora
El horizonte migratorio entre Cuba y Estados Unidos se dibuja ahora con nuevas líneas. Este primer vuelo podría ser la antesala de futuras deportaciones. Los ojos están puestos en la continuidad de esta política.
La medida sugiere una posible flexibilización en las negociaciones entre ambos gobiernos. Será crucial observar si este gesto se traduce en acuerdos migratorios más amplios o si es solo un movimiento aislado. El vaivén de las relaciones políticas determinará los próximos capítulos de esta historia compartida.
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