Banca Cubana Asegura Operación en Medio de Apagones y Crisis Energética
martes, 10 de febrero de 2026
En pocas palabras
El sistema bancario cubano se declara listo para seguir funcionando ante los cortes eléctricos, adaptando horarios y promoviendo el uso digital.
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Qué pasó
Imagínese el ajetreo en la isla, con la energía que va y viene como olas en la orilla. Pues bien, el gobierno cubano ha salido a decir, con voz firme, que sus bancos, esas casas donde se guarda y mueve el dinero, están listos. Dicen que no hay apagón ni falta de combustible que los detenga por completo. La vida financiera, prometen, seguirá su curso, aunque con algún que otro vaivén, como un barco en aguas agitadas.
Dónde y cuándo
Esta noticia, que trae un poco de brisa fresca en medio del calor de la crisis, se soltó a principios de 2026. Fue en el conocido programa “Mesa Redonda”, ese balcón desde donde se anuncian las novedades del país. Allí, la señora Juana Lilia Delgado Portal, presidenta del Banco Central de Cuba, puso la cara y la voz. Mientras el país se ajusta a la escasez, con el sol cubano brillando fuerte y la gente buscando soluciones, ella explicó cómo los bancos, de La Habana a la punta más oriental, se adaptan.
Por qué es importante
Esto tiene su peso, y no es menor. Para miles de cubanos, significa que sus salarios y jubilaciones, ese pan de cada día, no se quedarán atrapados en la oscuridad. El motor de la economía, aunque ronque, tiene que seguir girando. Al final, se trata de que la vida cotidiana no se detenga del todo, que el flujo de dinero, pequeño o grande, continúe para que la gente pueda seguir adelante. Es un empuje, una manera de decir que, pese a todo, el país no se para.
Qué dicen las partes
La presidenta Delgado Portal fue clara. Dijo que las sucursales bancarias están abiertas. Sin embargo, admitió que algunas, las que no tienen su propio generador, han tenido que estirar o encoger sus horarios. Subrayó que no es algo nuevo, que hay planes de contingencia desde hace años, incluso con paneles solares en algunas oficinas. Insistió en que los servicios esenciales, esos que no pueden esperar, como pagos y depósitos, se mantienen. Y con un guiño al futuro, pidió a todos, empresas y gente de a pie, que usen más la banca digital. Es una forma de “facilitarnos la vida” y ahorrar gasolina, apuntó.
Qué viene ahora
Los bancos seguirán ajustando sus relojes, sus puertas abriéndose y cerrándose según la disponibilidad de energía. La llamada a las plataformas digitales seguirá resonando, buscando que menos gente tenga que ir físicamente a las sucursales. Esto liberaría combustible y aliviaría el peso en las calles. Las redes sociales de los bancos y del Banco Central se convertirán en los pregoneros oficiales, anunciando cambios y respondiendo dudas. Así, la vida bancaria, como la vida misma en Cuba, seguirá su danza de adaptación, buscando siempre el mejor ritmo posible.
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