Cuba: Díaz-Canel Insiste en Culpar a EE.UU. Sin Ofrecer Soluciones
jueves, 5 de febrero de 2026
En pocas palabras
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel volvió a culpar a Estados Unidos por la crisis de la isla, sin presentar soluciones ni señales de cambio en su reciente comparecencia.
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Qué pasó
Desde el balcón de la noticia, se vio al gobernante Miguel Díaz-Canel en una comparecencia esperada. No fue un diálogo abierto, sino una escena con voces conocidas. Lo que se escuchó fue una melodía ya vieja, una justificación sin novedad ni autocrítica.
Culpó, sin titubear, a Estados Unidos por la crisis profunda de la isla. La “resistencia creativa” fue la frase principal, una promesa hueca para un pueblo que busca respuestas tangibles y soluciones reales a sus problemas.
Dónde y cuándo
La escena se desarrolló en La Habana, el jueves 5 de febrero de 2026. Solo periodistas afines, de medios como Rusia o China, llenaron las butacas. No hubo preguntas que rompieran el guion previamente establecido. El ambiente era controlado.
Todo el teatro parecía diseñado para la reiteración de un discurso sin fisuras, un monólogo que reafirmaba posturas conocidas sin abrir espacio a nuevas perspectivas o cuestionamientos incómodos.
Por qué es importante
Para el cubano de a pie, esta función no trajo buenas nuevas. Significó el cierre de una puerta de esperanza. No hubo un susurro de cambio, ni una señal de que el rumbo pudiera virar en medio de la tormenta económica.
El mensaje fue claro: la estrategia oficial sigue siendo la misma. Esto mantiene la crisis, alarga la espera, y profundiza el aislamiento de la isla. Las soluciones no parecen venir desde dentro del sistema actual.
Qué dicen las partes
Díaz-Canel, con voz firme, culpó a Washington de la miseria y los apagones. Defendió la relación con Venezuela como "intercambio justo", a pesar de la conocida dependencia petrolera. Habló de diálogo con EE.UU., pero “sin condiciones”, lo que equivale a pedir sin ofrecer.
Mientras tanto, millones de cubanos, en sus hogares con carencias, esperaban más que el eco de viejas batallas. Su silencio, más elocuente que cualquier discurso oficial, habla de un profundo agotamiento ante la repetición de consignas vacías.
Qué viene ahora
El horizonte parece continuar en la misma línea. La retórica oficial seguirá su curso, alimentando la idea de un enemigo externo para justificar la falta de autocrítica y la ausencia de reformas internas urgentes.
Díaz-Canel incluso mencionó un "estado de guerra", una frase que siembra más incertidumbre entre la población. Todo apunta a que el gobierno cubano seguirá aferrado a su libreto, mientras la crisis, como una marea lenta, sigue ganando terreno en la isla.
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