Cuba, en la miseria, afina sus planes de guerra

domingo, 18 de enero de 2026

En pocas palabras

Con la isla sumida en la miseria, el régimen cubano prioriza la militarización. El Consejo de Defensa Nacional aprobó planes para un 'Estado de Guerra', desviando recursos cruciales del pueblo.

Mas detalles

Qué pasó

En un movimiento que sorprendió a muchos, el Consejo de Defensa Nacional de Cuba se reunió este sábado. No fue para hablar de pan o medicinas, sino para dar luz verde a los planes de un llamado «Estado de Guerra». La agenda, apretada y formal, buscaba perfeccionar la preparación ante un posible conflicto bélico. Mientras tanto, la vida diaria en la isla sigue siendo una lucha.

La prensa oficial, con su tono habitual, presentó el encuentro como un signo de «preparación y cohesión». Sin embargo, fuera de las salas de reunión, el país se desangra lentamente. Esta decisión del régimen, de centrarse en la militarización, llega en un momento de desesperación palpable para millones de cubanos.

Dónde y cuándo

La cita tuvo lugar en algún punto de la capital cubana, durante la jornada del sábado. Los detalles precisos, como es costumbre, no se hicieron públicos. Los protagonistas principales fueron los miembros del Consejo de Defensa Nacional, un grupo de figuras clave del gobierno.

El aire de la ciudad, ya cargado de preocupaciones por los interminables apagones y la escasez, no cambió. Pero bajo esa superficie, se gestaba una estrategia que promete más control. El general Raúl Castro Ruz, a pesar de su retiro formal, estuvo «al tanto» y dio su visto bueno, como una sombra que vigila desde la lejanía.

Por qué es importante

La importancia de esta decisión se siente como un puñetazo en el estómago para el cubano de a pie. En un país donde los hospitales claman por insumos y las farmacias están desiertas, esta militarización significa desviar recursos vitales. El mensaje es claro: la prioridad no es la gente, sino blindar el poder.

Esto no solo refuerza el control interno, sino que también sugiere un endurecimiento del sistema. Abre la puerta a restricciones adicionales y a una mayor concentración de poder en manos militares. Para muchos, es un cierre a la esperanza de soluciones pacíficas y un grito mudo de que la crisis se profundizará aún más.

Qué dicen las partes

La prensa estatal, la única voz oficial, lo presentó como un ejercicio necesario. Hablan de «incrementar y perfeccionar la preparación» de los órganos de dirección ante un escenario de guerra. Es la retórica habitual que busca justificar medidas excepcionales.

Sin embargo, la voz del pueblo, aunque silenciada, murmura otra historia. Se habla de una desconexión total, de un régimen que vive de espaldas a la realidad. Los cubanos sienten que esta «defensa» no es para ellos, sino para proteger a una élite que ya no entiende el sufrimiento cotidiano.

Qué viene ahora

Con estos planes ya aprobados, lo que se avizora es un camino de más austeridad y control. Es probable que veamos un aumento en la presencia militar y una intensificación de las medidas de seguridad. Los recursos, ya escasos, podrían desviarse aún más hacia estas estructuras, dejando a la población con menos.

Se espera un endurecimiento del control social y posiblemente nuevas restricciones que afecten la vida diaria. Los ojos del mundo y de los propios cubanos estarán puestos en cómo el régimen maneja esta contradicción: la promesa de guerra frente a un país que lo único que pide es paz, pan y progreso.

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