Cuba en la Ruta de Asia: Canciller Rodríguez Toca Puertas en Pekín y Hanói
miércoles, 4 de febrero de 2026
En pocas palabras
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, visita Vietnam y China buscando apoyo político y económico. La isla enfrenta una profunda crisis y presiones de EE. UU., apelando a viejos aliados.
Mas detalles
Qué pasó
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, ha emprendido un viaje largo por Asia. Primero visitó Vietnam, y ahora se encuentra en China. Es una misión importante, con los vientos de una crisis soplando fuerte sobre la isla.
Su objetivo es claro: buscar un respiro, un poco de aire fresco y apoyo para el gobierno de La Habana, que atraviesa momentos difíciles.
Dónde y cuándo
Este periplo diplomático ocurre en el invierno de 2026. La primera parada fue Vietnam, donde se estrecharon manos y se reafirmaron lazos ideológicos. Luego, el ministro aterrizó en Pekín, en la capital china, una ciudad que se mueve a otro ritmo, bajo un cielo a veces cubierto.
Allí, se ha encontrado con figuras clave del gobierno y del partido, buscando entender las posibilidades de cooperación.
Por qué es importante
Esta gira no es un simple viaje protocolario. Para Cuba, es una tabla de salvación en medio de una tormenta económica. La isla ha visto cómo el apoyo de Venezuela se marchita, y cómo las presiones de Estados Unidos aprietan cada vez más su economía.
El país necesita aliados, necesita un puente que le permita seguir adelante, o al menos ganar algo de tiempo. Esto es vital para el gobierno de Miguel Díaz-Canel, que busca postergar un colapso.
Qué dicen las partes
Desde China, el propio canciller Rodríguez usó la red X para agradecer la cooperación de la Agencia Internacional de Cooperación para el Desarrollo (CIDCA), destacando su importancia "en el contexto actual".
En otro encuentro, con Liu Haixing del Partido Comunista Chino, subrayó que los lazos entre partidos son la "piedra angular" de su relación. Una declaración que sugiere la búsqueda de un respaldo más allá de lo meramente económico, un apoyo ideológico. Por ahora, no hay declaraciones de China sobre compromisos específicos de gran escala, mostrando una postura cautelosa.
Qué viene ahora
La Habana seguirá observando con atención los frutos de esta visita. Los cubanos, por su parte, sienten el día a día la crisis con los apagones y la escasez. Lo que viene ahora es ver si estos viajes se traducen en ayuda concreta, en ese "oxígeno" tan necesario.
O si, por el contrario, son solo gestos diplomáticos que no cambian el pulso lento de la economía en la isla. El reloj sigue corriendo para Cuba.
Comentarios