En Guanabo, la espera por gasolina se vuelve un cuento diario bajo el sol
miércoles, 4 de febrero de 2026
En pocas palabras
En Guanabo, largas filas para conseguir gasolina se extienden por días, reflejando una profunda crisis de combustible en Cuba. La gente espera por el vital recurso para sus vehículos y plantas eléctricas.
Mas detalles
Qué pasó
Imaginen una mañana cualquiera en Guanabo. Las filas. No son para el pan o la guagua, sino de coches y motos, una serpiente metálica que se estira sin fin. La gente espera, con la mirada clavada en un surtidor mudo.
Es la gasolina, un tesoro que ha desaparecido. Más de diez días sin una gota, y el pueblo se moviliza en una danza de paciencia y desesperación. Un video viral en TikTok lo dejó ver.
Dónde y cuándo
La escena se pintó en Guanabo, al este de La Habana, un miércoles de febrero de 2026. Frente al servicentro Gato Verde, la vida se detuvo para muchos. Allí, bajo el sol implacable, se agolpaban los vehículos.
Una joven, móvil en mano, capturó el momento: el calor sobre el asfalto y el murmullo de la espera. El cansancio se adivinaba en los rostros de quienes llevaban días allí.
Por qué es importante
Esta espera por combustible es más que un simple atasco. Es el pulso de una crisis que golpea la vida diaria. Para muchos, la gasolina no es solo para el coche, sino la chispa que enciende las plantas eléctricas contra los apagones.
Sin este recurso, el transporte se frena, los servicios básicos cojean y la rutina se deshilacha. Es un hilo que conecta el ir y venir con la luz en casa, con la posibilidad de seguir adelante.
Qué dicen las partes
Entre la gente, el ingenio se hace ley. Se habla de cómo vacían un poco el tanque para volver a la fila, intentando arañarle un litro más al destino. "Los cubanos se la ingenian para inventar", dijo la voz en el video, con asombro y lamento.
La Embajada de Estados Unidos en La Habana ha puesto voz a la preocupación, señalando esta escasez como parte de una inestabilidad que afecta profundamente a la isla. Un eco de una realidad dura.
Qué viene ahora
El camino que sigue parece cubierto de niebla. La escasez, que ya arrastra meses, no muestra señales claras de ceder. Se habla de menos petróleo desde Venezuela y de presiones internacionales que complican los envíos.
Así, la escena del Gato Verde podría repetirse. Los ojos de muchos seguirán puestos en el horizonte, esperando que la marea de combustible vuelva a subir, mientras la vida sigue su curso, entre colas y apagones.
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