Embajada de EE. UU. Condena Restricciones a Berta Soler y Falta de Libertad Religiosa en Cuba
viernes, 6 de febrero de 2026
En pocas palabras
La Embajada de EE. UU. en La Habana denuncia la prisión domiciliaria de Berta Soler y las violaciones a la libertad religiosa en Cuba, pidiendo respeto a los derechos.
Mas detalles
Qué pasó
Desde La Habana, un mensaje cruzó el aire. La Embajada de Estados Unidos, atenta a los rumbos de la isla, alzó su voz para condenar las medidas que aprietan a Berta Soler, la conocida líder de las Damas de Blanco. Hablaron también de una sombra que cae sobre la libertad religiosa, un derecho que parece escaparse entre los dedos de muchos cubanos.
La situación de Soler, con su casa convertida en una suerte de prisión por orden cautelar, es lo que encendió la alerta, un castigo que desde la Embajada tildan de arbitrario y, más que eso, de un claro abuso.
Dónde y cuándo
La escena se despliega en La Habana, bajo el sol de un viernes, el 6 de febrero de 2026. Desde el corazón de la diplomacia estadounidense en Cuba, llegó la declaración. La Embajada, observando el pulso de la ciudad, señaló directamente al régimen cubano por sus acciones.
Allí, donde el Malecón respira el rumor del mar, las palabras de condena buscan hacerse escuchar en medio de un silencio impuesto, un silencio que envuelve a figuras como Berta Soler.
Por qué es importante
Esta denuncia no es solo por Berta Soler; es un eco que resuena para todos los activistas de derechos humanos en la isla. Pone en el tapete la gran distancia entre lo que dice la Constitución cubana de 2019, que promete libertad religiosa en sus artículos 15 y 57, y lo que realmente pasa en las calles y en los hogares.
Es un aviso, un recordatorio de que los derechos, cuando no se respetan, abren una herida profunda en el tejido social. La comunidad internacional mira, y esta voz desde la Embajada de EE. UU. busca mover el barco en aguas agitadas.
Qué dicen las partes
La Embajada de Estados Unidos ha sido clara en su postura: “¿Cuándo van a parar este abuso?”, preguntaron con contundencia, instando al régimen a cumplir con sus propias leyes. Subrayan que la Constitución cubana, en teoría, garantiza la libertad de creencias y la práctica religiosa.
Sin embargo, la realidad, según la denuncia, es otra: misas impedidas, actividades religiosas limitadas. El régimen cubano, sin una declaración directa en el artículo, es señalado por incumplir estos preceptos, mostrando un patrón de represión contra voces independientes.
Qué viene ahora
Después de esta denuncia, la mirada del mundo seguirá puesta sobre Cuba. Es de esperar que la presión internacional crezca, buscando que el gobierno cubano camine el sendero de su propia Constitución.
Los ojos estarán atentos a si se flexibilizan las medidas contra Berta Soler y otros activistas, o si, por el contrario, la situación se tensa aún más. La libertad religiosa y los derechos humanos en Cuba son un capítulo abierto, y este comunicado solo añade una página más a la historia que se sigue escribiendo.
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