Gobiernos Advierten No Viajar a Cuba por Profunda Crisis Energética
martes, 10 de febrero de 2026
En pocas palabras
Varios gobiernos de América y Europa han emitido alertas de viaje a Cuba debido a la grave crisis energética, escasez de combustible y alimentos, y prolongados apagones que afectan la seguridad y la calidad del viaje.
Mas detalles
Qué pasó
Una ola de avisos ha recorrido el mar, llegando a las costas de Cuba. Varios gobiernos de América y Europa están alertando a sus ciudadanos sobre los peligros de viajar a la isla caribeña. La razón es clara: una crisis energética profunda que se ha vuelto la sombra de cada día.
La escasez de combustible, los apagones que se estiran como chicle y la falta de lo más básico, como comida y medicinas, pintan un panorama complicado. Son señales inquietantes para el turismo, ese motor vital que mueve buena parte de la economía cubana.
Dónde y cuándo
Estos avisos se escuchan ahora, en las últimas semanas del 2025 y principios del 2026, y apuntan directo a la isla entera. Desde las calles adoquinadas de La Habana Vieja hasta los resorts de sol y playa, el impacto se siente. Países como Canadá, España y Argentina, que siempre han mirado a Cuba con cariño viajero, ahora fruncen el ceño.
Son los protagonistas de siempre, los turistas que buscan el sol y el ritmo, quienes ahora se encuentran con una realidad más áspera. Una imagen que cambia el color del paraíso por el gris de la incertidumbre.
Por qué es importante
Y esto, créanme, tiene su peso. Es un golpe directo al corazón de la economía cubana, una economía que respira por el turismo. Con cada advertencia de viaje, el flujo de visitantes se reduce, y con él, los ingresos necesarios para que la isla funcione. Es un círculo que aprieta.
Lo que cambia es el aire que se respira; el horizonte se vuelve más nublado. La crisis energética no solo afecta la luz de las casas, sino también la esperanza de muchos negocios y familias. Esta situación abre la puerta a más dificultades y cierra otras, las de un futuro más holgado.
Qué dicen las partes
Las voces se alzaron, cada una a su manera. Argentina, sin rodeos, recomendó "evitar o posponer" los viajes. Canadá, el fiel compañero de veranos, advirtió que la situación es "impredecible" y que podía afectar hasta los vuelos que traen sueños. El Reino Unido habló de apagones que superan las veinticuatro horas, una eternidad sin luz.
La embajada de Estados Unidos en La Habana, con ojo atento, reconoció que la red eléctrica de la isla es un alambre flojo. España, por su parte, no solo señaló la falta de luz, sino también la escasez crítica de medicinas y hasta brotes de enfermedades. Aconsejaron llevar un botiquín bien surtido. Ucrania fue la más rotunda: desaconsejó directamente pisar suelo cubano.
Qué viene ahora
Entonces, ¿qué se espera en el próximo acto de esta historia? El gobierno cubano ya ha movido ficha, activando un plan de emergencia que evoca la famosa "opción cero" de los difíciles años noventa. Es como mirar atrás para buscar una salida.
La vida en la isla seguirá buscando su camino, pero el desafío es grande. Los ojos del mundo estarán atentos a cómo se desenvuelve este drama de escasez y advertencias. El futuro, como la luz en los apagones, es incierto.
Comentarios