Islas Caimán: Ojos abiertos ante la marea cubana que podría llegar
martes, 27 de enero de 2026
En pocas palabras
Ante la crisis en Cuba, las Islas Caimán activan su comité migratorio. Se preparan para un posible éxodo de cubanos, buscando evitar repetir la situación de 1994.
Mas detalles
Qué pasó
Las Islas Caimán, esas perlas del Caribe, han encendido sus alarmas. El gobierno, con el pulso firme, ha puesto en marcha un plan de prevención. Temen una marea, una llegada inesperada de balseros cubanos que busquen sus costas.
Esta previsión no es un capricho. Nace de la honda crisis económica en Cuba, un torbellino que parece no aflojar. Si a eso le sumamos la escasez de combustible, la presión migratoria podría subir como la espuma del mar.
Dónde y cuándo
Todo esto sucede ahora, en este enero de 2026, bajo el sol implacable del Caribe. Las Islas Caimán, ese nido financiero, se alistan. Miran hacia el sur, hacia la lejana costa cubana, desde Pinar del Río o el puerto de Batabanó. Es un viaje de casi 500 kilómetros a través de las aguas.
Imaginen la escena: las autoridades en la orilla, con los ojos fijos en el horizonte, el recuerdo amargo de 1994 todavía fresco. Entonces, más de mil balseros llegaron sin que nadie estuviera preparado.
Por qué es importante
Esta preparación es vital. No solo es cuestión de humanidad, sino de mantener el orden y la estabilidad de las islas. No se quiere repetir el descalabro de aquel año noventa y cuatro, cuando el caos marcó la llegada de los cubanos.
La situación exige recursos: gente, logística, y sobre todo, voces que entiendan. Se abren así las puertas a un desafío mayor para la gestión migratoria y la ayuda humanitaria.
Qué dicen las partes
El vicegobernador Franz Manderson ha sido claro. Hay que aprender del pasado, dijo, y no quedarse con solo un par de traductores si la marea vuelve a subir. Su voz resuena con la experiencia de antaño.
La gobernadora Jane Owen, por su parte, recalca la importancia de la preparación. Es la clave, insiste, para salvaguardar la seguridad y la salud económica de las Islas Caimán. La unión entre lo público y lo privado, asegura, será el ancla en la tormenta.
Qué viene ahora
El Comité de Migración Masiva está en marcha. Policía, guardia costera, servicios de salud: todos remando en la misma dirección. Evalúan cada escenario, planifican cada detalle, desde el alojamiento hasta la atención médica.
Incluso, han puesto a sus funcionarios a buscar traductores entre sus filas. Se aseguran de que, si los botes llegan, haya quien hable su idioma. Y mientras, también miran de reojo a Haití, donde la violencia podría sumar más almas a esta travesía incierta.
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