Periodistas de La Hora de Cuba Liberados Tras Interrogatorio en Camagüey
miércoles, 4 de febrero de 2026
En pocas palabras
Dos periodistas en Camagüey fueron liberados tras horas de detención e interrogatorio, recibiendo cartas de advertencia. Este hecho evidencia la constante presión contra el periodismo independiente en Cuba.
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Qué pasó
Imaginen la tarde en Camagüey. Un rumor se esparce como el viento. Los periodistas Henry Constantín y Alejandra García, voces de "La Hora de Cuba", fueron detenidos. Pasaron horas en la Tercera Unidad de la Policía. Eran interrogados, con la ciudad, ajena, siguiendo su curso habitual, mientras el reloj marcaba una espera incierta para ellos.
Finalmente, fueron liberados. Salieron con una "carta de advertencia" bajo el brazo, un mensaje claro de las autoridades sobre los límites impuestos al periodismo independiente en la isla.
Dónde y cuándo
Todo esto sucedió este martes en Camagüey, esa ciudad con sus callejones coloniales y su ritmo pausado. Los reporteros fueron llevados a la Tercera Unidad de la Policía, un edificio más entre tantos, pero que por unas horas se convirtió en el centro de esta historia. Constantín y García fueron los protagonistas involuntarios de un episodio que se sentía tenso, en un día que parecía de cualquier otro. No se les permitió hablar con nadie, ni con sus familias, mientras la calle esperaba.
Por qué es importante
Este suceso, aunque breve, es un reflejo de algo más grande. Muestra el pulso constante entre el periodismo independiente y las autoridades en Cuba. Las "cartas de advertencia" no son un simple papel; son una herramienta para intentar silenciar voces, para marcar un territorio. Para quienes defienden la libertad de prensa, cada detención y cada liberación condicionada, es un punto de atención en el gran mapa de los derechos humanos.
Qué dicen las partes
Desde la policía, silencio oficial. Las cartas de advertencia fueron su única comunicación directa. Sin embargo, en la televisión oficialista, Humberto López aseguraba que en Cuba "no se persiguen opositores políticos". Una versión que choca con la realidad, según denuncian organizaciones de prensa y derechos humanos.
Por su parte, "La Hora de Cuba" no se quedó callada. Agradecieron el apoyo y responsabilizaron al Estado cubano por cualquier daño que pudieran sufrir sus colaboradores. Una declaración firme frente a la presión.
Qué viene ahora
La liberación de Henry y Alejandra cierra un capítulo, pero no la historia. El periodismo independiente en Cuba sigue bajo una lupa constante. Es probable que las advertencias se conviertan en una sombra que persigue cada reportaje. La vigilancia continuará, los comunicadores seguirán buscando contar lo que ven, y la tensión entre la información libre y el control oficial seguirá siendo una realidad palpable en el día a día de la isla.
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