El frío golpea La Habana: Dos mujeres tejen red de auxilio en las calles
jueves, 5 de febrero de 2026
En pocas palabras
Mientras el frío muerde en La Habana, las activistas Yamilka Laffita y Daniela Peral extienden una mano cálida, repartiendo comida y abrigo a quienes viven en la calle, enfrentando una crisis profunda.
Mas detalles
Qué pasó
En La Habana, donde el frío muerde, dos mujeres han desatado una ola de humanidad. Yamilka Laffita, a quien todos conocen como Lara Crofs, y Daniela Peral, salieron como faros en la noche.
Con comida caliente y abrigos gruesos, buscan a quienes la ciudad olvida. Es un gesto de pura voluntad, una respuesta al silencio que envuelve a los más necesitados.
Dónde y cuándo
La escena se repite en esquinas y portales de La Habana, sitios donde la sombra esconde más de lo que muestra. Fue hace días, cuando el invierno cubano apretó con fuerza, rozando el cero grado.
Mientras la ciudad dormía helada, Lara y Daniela se movían con prisa. Sus pasos resonaban en calles desiertas, buscando rostros encogidos, ofreciendo alimento y un instante de reconocimiento.
Por qué es importante
Esta labor es más que comida o un abrigo. Es un salvavidas lanzado para quienes viven a la intemperie. Para ellos, cada ayuda es un día más de resistencia.
En una isla donde la crisis aprieta, estos gestos son un grito silencioso. Demuestran que la compasión aún late, incluso cuando el Estado no alcanza a todos.
Visibilizan la vulnerabilidad de madres con niños pequeños, expuestos al frío inclemente y la indiferencia. Sus acciones muestran lo que muchos prefieren no ver.
Qué dicen las partes
Lara Crofs, con voz firme, lo expresó en sus redes sociales. Dijo que la ayuda va más allá de raciones o prendas.
Para ella, lo crucial es extender la mano, escuchar historias y romper la soledad que sienten. Relató cómo muchos enfrentan un 'desamparo total', sin dónde comer, dormir o asearse.
La mayoría, añadió, solo recibe desprecio. Su mensaje es claro: hay que ver y hay que actuar, porque el frío no espera.
Qué viene ahora
Con más frío a la vuelta de la esquina, Lara y Daniela preparan nuevas rondas. Llevarán más comidas, abrigos, medicinas y pañales.
Han abierto un canal de donaciones, una tarjeta para que cualquiera sume su granito de arena. Buscan cubrir más puntos, a pesar de sus propias dificultades.
Es una carrera contra el reloj, un baile de solidaridad que promete seguir mientras haya quienes necesiten calor humano en el invierno habanero.
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