La Risa Que Alumbra: Rigoberto Ferrera Desnuda la 'Biomasa Milagrosa' con Su Humor Cubano
sábado, 7 de febrero de 2026
En pocas palabras
El comediante Rigoberto Ferrera satiriza la propuesta de 'biomasa' del gobierno cubano, transformando las promesas de luz en un chiste popular y reflejo de la realidad.
Mas detalles
Qué pasó
Rigoberto Ferrera, el comediante cubano que ve la vida con ojos de sainete, ha vuelto a sacudir las ondas del aire. Tomó la reciente conferencia de prensa del presidente Díaz-Canel, donde se habló de la “solución de la biomasa” para los apagones, y la convirtió en una carcajada nacional.
Con su aguda ironía, Ferrera sugirió que, si todo lo dicho fuera combustible, Cuba tendría electricidad por una década entera. Es su manera de poner luz, con humor, sobre la oscura realidad de las promesas oficiales y su distancia con la gente.
Dónde y cuándo
Esta comedia agridulce se cocina en la Cuba de hoy, en un momento donde las promesas de energía se mezclan con la oscuridad de los apagones diarios. El presidente Díaz-Canel presentó su visión de la “biomasa” como el gran salvavidas, mientras el país batallaba con la falta constante de electricidad.
Rigoberto Ferrera, con su ojo de cronista y su pluma afilada, capturó la esencia de ese momento. La trama se sitúa justo después de que los discursos oficiales buscaran encender una esperanza, y Ferrera, desde el humor, mostró que esa luz aún no ha llegado a todos los hogares.
Por qué es importante
La voz de Ferrera es un eco que resuena en las calles, un murmullo que se convierte en risa y luego en una reflexión profunda. Es importante porque su humor rompe el silencio que a veces cubre la frustración. Da una salida a la gente ante las promesas que no se cumplen.
Él no solo critica, sino que une a las personas en la experiencia compartida del apagón y la espera interminable. Su sátira es un espejo que el pueblo sostiene frente al poder, mostrando la distancia entre lo que se dice desde arriba y lo que se vive en cada casa sin luz. Es una forma de mantener la cordura en medio del absurdo cotidiano.
Qué dicen las partes
Desde el balcón oficial, el presidente Díaz-Canel y su equipo hablan de “biomasa milagrosa” y “energía renovable” como el mapa del tesoro para salir del laberinto energético. Son palabras grandes, llenas de esperanza técnica, que prometen un futuro brillante para todos.
Pero desde la esquina del comediante, Rigoberto Ferrera, la respuesta es una carcajada sonora. Él, con su ingenio punzante, traduce esas promesas a la realidad más cruda: “Con la cantidad de mierda que habló el presidente, Cuba hubiera tenido luz para diez años”, dice. Para Ferrera, las soluciones son de humo, sin chispa que encienda un bombillo. Es la voz del pueblo, que con humor, desnuda la verdad.
Qué viene ahora
Con las luces bajas y el ingenio encendido, la “biomasa milagrosa” seguirá su ruta en los discursos oficiales, prometiendo un mañana que tarda en llegar. Mientras tanto, el pueblo cubano, con la lámpara de kerosene a mano, continuará buscando la chispa en sus vidas. Quizás encuentren esa chispa en la próxima ocurrencia de Ferrera.
La sátira del comediante, lejos de ser solo un entretenimiento, se asienta como un termómetro social. Seguirá midiendo la temperatura de la realidad cubana, ofreciendo risas que son también un grito. Es una forma de sobrevivir al día a día, porque el humor de Ferrera es ya una fuente de energía propia para alumbrar las mentes en la oscuridad.
Comentarios